SANTO DOMINGO — El presidente de la República, Luis Abinader, explicó las razones técnicas y sociales por las cuales resulta sumamente complejo dirigir los subsidios a los combustibles de manera focalizada a sectores específicos de la población. Durante su intervención, el mandatario detalló los mecanismos extraordinarios que el Gobierno dominicano mantiene activos para mitigar el impacto de la crisis energética mundial y evitar que las alzas internacionales se trasladen de forma directa al bolsillo de los consumidores.
La principal distorsión del mercado radica en el impacto de los conflictos bélicos en el Golfo, situación que ha afectado severamente a las refinerías de la región y provocado un descalce entre los costos del crudo y sus derivados. Mientras el petróleo registró un alza cercana al 50 por ciento durante el último año, el diésel experimentó un incremento del 100 por ciento. Ante este escenario, la administración central ha priorizado un esquema de subsidios diferenciados, absorbiendo un mayor porcentaje del costo en los carburantes de mayor impacto productivo, como el gasoil regular y la gasolina regular, mientras aplica ajustes superiores a la gasolina premium.
A esta complejidad se suma el acelerado crecimiento del parque vehicular del país, impulsado por el aumento del consumo de la clase media y una red de transporte público masivo que aún se encuentra en proceso de modernización. Como complemento a estas explicaciones, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, precisó que la semana pasada el Estado aportó más de 1 800 millones de pesos para amortiguar la tarifa de los combustibles. Gracias a esta intervención estatal, el galón de gasoil regular se mantiene en 270.80 pesos en lugar de los 390 pesos que costaría sin la subvención de 120 pesos por galón que asume el Gobierno.


