Santo Domingo.– El vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Mario Pujols, advirtió sobre la necesidad de fortalecer el cumplimiento de las normas de etiquetado y registro sanitario en los productos que se comercializan en el país, al señalar que existe una “cultura de incumplimiento” que debe ser enfrentada con mayor firmeza por las autoridades y el sector privado.
El dirigente empresarial explicó que el debate sobre el etiquetado no es nuevo y que la AIRD lleva más de un año alertando sobre la importancia de que los productos que llegan a los consumidores cumplan con los requisitos establecidos por la ley.

“El tema del etiquetado en español y un etiquetado que contenga el registro sanitario de lugar ha sido parte del discurso de la Asociación de Industrias desde hace ya más de 18 meses”, afirmó durante una entrevista en el programa radial El Sol de la Mañana.
Etiquetado en español y registro sanitario
Pujols recordó que la legislación dominicana establece que los productos que se venden en el mercado nacional deben contar con etiquetas en español y con el registro sanitario correspondiente.
En ese sentido, sostuvo que existen situaciones que constituyen violaciones directas a la normativa vigente.
“Cuando dice registro sanitario en proceso, eso es ilegal. Cuando no tiene registro sanitario, eso es ilegal. Cuando tiene el espacio en blanco es ilegal”, expresó.
A su juicio, la solución requiere combinar la información al consumidor con la aplicación efectiva de las leyes por parte de las autoridades competentes.
Marcas blancas sí, pero cumpliendo la ley
El representante del sector industrial aclaró que la AIRD no cuestiona el derecho de los comercios a vender marcas privadas o marcas blancas, las cuales suelen ofrecerse a precios más bajos para los consumidores.
Sin embargo, enfatizó que ese derecho no puede utilizarse para evadir las regulaciones.
“Las grandes superficies, las medianas superficies y las pequeñas superficies tienen todo el derecho de comercializar marcas privadas o marcas blancas. Lo único que nosotros ponemos sobre la mesa es que aquí hay que cumplir”, afirmó.
Competencia desigual para la industria local
Pujols advirtió que el incumplimiento de estas normas genera una competencia desigual frente a la industria local, que sí asume los costos de cumplir con los requisitos sanitarios y regulatorios.
“Cumplir tiene un costo. Pasar ese proceso ante la autoridad implica tiempo, tasas administrativas y seguimiento para obtener los documentos”, indicó.
En ese contexto, sostuvo que permitir la venta de productos sin registro sanitario coloca en desventaja a las empresas formales.
“Estamos siendo discriminados y en desventaja, porque nosotros cumplimos”, expresó.
Rol de las autoridades
El ejecutivo recordó que la supervisión de estas normas corresponde a instituciones como la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps), adscrita al Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana, y al Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (ProConsumidor).
Según explicó, ambas entidades tienen la facultad de retirar del mercado los productos que no cumplan con las disposiciones legales.
Hacia una cultura de cumplimiento
Finalmente, Pujols insistió en que el país debe avanzar hacia una cultura de cumplimiento que garantice que todos los productos comercializados respeten las normas vigentes.
“La idea es que esta conversación pase a un tema de definir cómo vamos a hacer una hoja de ruta para resolver esto y que los productos aquí cumplan”, señaló.
El dirigente empresarial concluyó que el debate también implica un compromiso ético del sector privado con el respeto a las reglas y la protección del consumidor.
“Es un tema de ejemplo, más allá de la educación al consumidor. Es el ejemplo que tenemos que dar y la sociedad que queremos dejar a nuestros hijos”, puntualizó.







