En el marco de la inauguración de la XI Semana de la Energía —evento que reúne a representantes de 27 naciones latinoamericanas y caribeñas en el país—, ejecutivos de organismos multilaterales coincidieron en la urgencia de construir sistemas eléctricos más resistentes ante el cambio climático y diseñar una transición energética centrada en las personas.
Carolina Rendón, representante residente del Grupo Banco Mundial en República Dominicana, definió al país como un «caso de éxito» tras sostener un crecimiento económico superior al 5 % por más de dos décadas y lograr avances sustanciales en la reducción de la pobreza y la erradicación del hambre. Sin embargo, advirtió que la nación aún enfrenta retos estructurales en competitividad e inversión en resiliencia institucional y de infraestructura, recordando que la transformación del sector no ocurre de la noche a la mañana.
Por su parte, Myriam Ferrán, de la Comisión Europea, enfatizó que la transición no debe medirse únicamente en megavatios instalados, sino en garantizar energía segura, asequible y generadora de empleos sostenibles. En tanto, Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de la Olacde, alertó sobre la vulnerabilidad de los países insulares del Caribe frente a fenómenos climáticos y choques externos en las cadenas de suministro, al tiempo que destacó el potencial de la región para aprovechar sus recursos renovables e integrar sistemas de almacenamiento de energía.


