CANCÚN, México — La industria hotelera del Caribe mexicano destina entre 20 y 30 millones de dólares anuales a la contención del sargazo y la protección de sus costones, según reportes del Consejo Hotelero de la región. El esfuerzo del sector privado incluye el despliegue de barreras, barcos recolectores, buzos especializados y maquinaria de cribado orientada a separar la macroalga y devolver la arena a las playas para mitigar la erosión.
El despliegue tecnológico y operativo responde a un volumen de recolección que ronda las 128.000 toneladas de sargazo en el estado de Quintana Roo. De acuerdo con la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente estatal, las zonas con mayor impacto corresponden al municipio de Solidaridad (Playa del Carmen), con 42.942 toneladas recolectadas, y Benito Juárez (Cancún), con 30.454 toneladas.
Sistemas híbridos y recuperación de suelo costero
Para hacer frente al fenómeno de manera ininterrumpida, cadenas hoteleras han desarrollado infraestructuras privadas de procesamiento. Sistemas marinos combinan barreras de desvío con catamaranes adaptados —como la embarcación Nova Harvest— equipados con bandas de extracción y pontones de carga dinámicos capaces de acoplarse para agilizar el traslado a tierra.
El proceso incluye plantas de tratamiento costero donde maquinaria resistente a la salinidad criba el material recolectado, separando la materia orgánica de la arena y los plásticos. Mediante este método de economía circular costera, la empresa Palace Company reporta la recuperación de unos 100.000 metros cúbicos de arena sobre un total de un millón de metros cúbicos de sargazo procesados desde 2015.
Promoción y estrategia gubernamental
Empresarios y directivos del sector destacan que la inversión busca salvaguardar la experiencia de los visitantes y fortalecer la promoción turística de atractivos complementarios durante la temporada de arribo de la macroalga, con desembolsos anuales que en cadenas locales alcanzan los 30 millones de pesos (aproximadamente 1,7 millones de dólares).
La respuesta del sector privado coexiste con las labores de contención de los tres niveles de gobierno e integra la perspectiva de la Estrategia de Atención y Manejo del Sargazo impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual proyecta un presupuesto federal superior a los 2.000 millones de pesos (alrededor de 115 millones de dólares) para el abordaje integral del fenómeno.







