El cierre de las urnas confirmó una contienda marcada por la confrontación entre la derecha radical y la continuidad del oficialismo
Bogotá, Colombia. — Colombia quedó encaminada este domingo hacia una segunda vuelta presidencial profundamente polarizada entre el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella y el senador izquierdista Iván Cepeda, tras el cierre de los colegios electorales y el inicio del conteo oficial de votos.
Las mesas de votación cerraron a las 4:00 de la tarde, hora local, luego de una jornada electoral que transcurrió bajo fuertes medidas de seguridad y en medio de preocupaciones por la violencia política registrada durante la campaña.
De acuerdo con los resultados preliminares divulgados por la Registraduría Nacional, ninguno de los candidatos logró superar el 50 % más uno de los votos requeridos para ganar en primera vuelta, por lo que ambos se enfrentarán en un balotaje programado para el próximo 21 de junio.
Abelardo de la Espriella, fundador del movimiento Defensores de la Patria y representante de la ultraderecha colombiana, lideró el preconteo con más del 43 % de los sufragios, mientras que Iván Cepeda, candidato del oficialista Pacto Histórico, superó el 40 %.
Dos proyectos de país enfrentados
La campaña electoral estuvo marcada por discursos radicalmente opuestos sobre seguridad, economía y relaciones internacionales.
De la Espriella centró gran parte de su propuesta en una política de mano dura contra el crimen, la reactivación de las fumigaciones aéreas contra cultivos ilícitos, el fortalecimiento militar y la ruptura de relaciones diplomáticas con Venezuela.
El candidato también ha estrechado vínculos con sectores ultraconservadores internacionales y figuras de derecha radical en América Latina y Europa.
Por su parte, Iván Cepeda busca dar continuidad a las políticas impulsadas por el presidente Gustavo Petro bajo el lema “primero los pobres”, defendiendo reformas sociales y una agenda enfocada en derechos humanos y justicia social.
Cepeda estuvo acompañado durante la campaña por la líder indígena Aída Quilcué como candidata vicepresidencial.
Jornada electoral y ambiente político
Tras el cierre de los centros de votación, el registrador nacional, Hernán Penagos, destacó que millones de colombianos acudieron de manera pacífica a ejercer el sufragio en más de 122,000 mesas instaladas en todo el país.
Sin embargo, la campaña estuvo rodeada de tensiones políticas, acusaciones de irregularidades y advertencias sobre posibles fraudes electorales por parte de algunos sectores.
Analistas consideran que la segunda vuelta se desarrollará en un ambiente altamente confrontativo, con dos modelos de país completamente distintos disputándose la presidencia de Colombia en uno de los procesos electorales más polarizados de los últimos años.



