La jurista sudafricana Navi Pillay fue galardonada este viernes con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su histórica trayectoria en la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento del derecho internacional, un reconocimiento que generó profundas divisiones en el escenario global. Tras conocer la noticia en Núremberg, la exalta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos bromeó sobre la aspiración del presidente estadounidense Donald Trump al galardón, expresando entre risas que si los presentes aplaudían más fuerte, «quizá comparta el premio con Trump».
El otorgamiento del premio a la jurista de 85 años —quien presidió la comisión independiente que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza— fue celebrado efusivamente por las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional (CPI). La presidenta de la CPI, Tomoko Akane, calificó la distinción como crucial en un momento de severas amenazas al orden jurídico global. Sin embargo, el Gobierno de Israel reaccionó con vehemencia, condenando la elección al considerar que legitima el «odio contra Israel».
Pillay, pionera en la lucha contra el apartheid y extribunal del proceso de Ruanda, recibirá la distinción el próximo 10 de diciembre en Oslo. Su elección por parte del Comité Nobel Noruego reafirma el valor de las instituciones internacionales de justicia, sucediendo en el historial del galardón a la opositora venezolana María Corina Machado, quien obtuvo el Nobel de la Paz en 2025.


