Dos de las principales estrellas de Nueva York apenas han coincidido en nueve partidos esta temporada, mientras el equipo atraviesa una profunda crisis en la División Este
Nueva York. Lo que prometía ser una de las duplas más electrizantes de las Grandes Ligas se ha convertido en una historia marcada por las lesiones. El dominicano Juan Soto y el puertorriqueño Francisco Lindor apenas han compartido el terreno de juego en nueve encuentros durante la presente temporada con los New York Mets.
Los problemas físicos de ambas superestrellas han impedido que el equipo disfrute de su principal combinación ofensiva, afectando directamente el desempeño de la franquicia en una campaña que ha resultado muy por debajo de las expectativas.
Soto disputó los primeros encuentros de abril antes de abandonar el partido del 3 de ese mes frente a los Gigantes debido a una molestia en la pantorrilla. La lesión lo obligó a permanecer fuera de acción durante 15 partidos, hasta regresar el 22 de abril.
Paradójicamente, ese mismo encuentro marcó la última ocasión en que compartió alineación con Lindor, quien sufrió una distensión en la pantorrilla izquierda mientras corría las bases y posteriormente fue colocado en la lista de lesionados.
Cuando parecía que ambos volverían a coincidir, la historia volvió a repetirse.
Lindor reapareció este miércoles durante el segundo partido de la doble cartelera frente a los Cachorros, justo un día después de que Soto abandonara el terreno debido a una rigidez en el lado izquierdo de la espalda.
El jardinero dominicano mostró evidentes signos de dolor durante sus dos turnos al bate y posteriormente fue visto en el dugout utilizando una compresa térmica antes de retirarse hacia el clubhouse para ser evaluado.
El dirigente de los Mets, Carlos Mendoza, reconoció que existe preocupación por el estado físico de Soto e incluso admitió que no puede descartarse su ingreso en la lista de lesionados.
«Simplemente me preocupa Soto», declaró el dirigente antes del compromiso del miércoles.
A pesar de las molestias físicas, Soto continúa siendo uno de los jugadores más productivos del equipo. Antes de lesionarse registraba promedio de bateo de .299, porcentaje de embasarse de .395, 17 cuadrangulares y un OPS de .965 en 61 partidos.
Hasta esta temporada, Soto había sido considerado uno de los jugadores más resistentes del béisbol, sin visitar la lista de lesionados desde 2021.
Las ausencias de Soto y Lindor han coincidido con el desplome de los Mets, que durante la lesión del dominicano sufrieron una racha de 12 derrotas consecutivas y actualmente ocupan el último lugar de la División Este de la Liga Nacional con marca de 34 victorias y 45 derrotas.
La situación resulta aún más llamativa debido a la extraordinaria durabilidad que ambos habían demostrado en los últimos años. Entre las cuatro temporadas anteriores apenas se habían perdido 31 partidos combinados: 16 Soto y 15 Lindor.
En contraste, solo en esta campaña Lindor ya ha estado ausente en 56 encuentros, mientras Soto suma 18 partidos perdidos y su situación médica continúa bajo evaluación.
Los Mets esperan ahora que sus dos principales figuras puedan coincidir nuevamente en el terreno y liderar la reacción de un equipo que aún busca mantenerse con vida en la lucha por la clasificación.







