SAN SALVADOR — Un fuerte temblor de magnitud 5.7 con epicentro en las aguas del océano Pacífico sacudió la tarde del miércoles a El Salvador, generando alerta en prácticamente todo el territorio nacional, aunque de momento las autoridades no reportan víctimas ni pérdidas materiales.
De acuerdo con los datos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el movimiento telúrico se registró a las 18:30 hora local (01:30 GMT del jueves) frente a la costa del departamento de Usulután, a 55 kilómetros al sur de Playa El Espino y a una profundidad de 51 kilómetros.
Descarte de tsunami y monitoreo preventivo
A pesar de la intensidad percibida en la mayor parte del país, el MARN descartó rápidamente la existencia de una amenaza de tsunami para las costas salvadoreñas.
Por su parte, la Dirección General de Protección Civil confirmó que su Centro de Operaciones de Emergencias (COE) se mantiene plenamente activo para coordinar cualquier eventualidad o reporte de incidentes en los distintos municipios.
Reporte oficial: «No existe amenaza de tsunami para El Salvador», ratificó el MARN tras la evaluación preliminar del evento.
Antecedentes y contexto sísmico
La gran mayoría de los sismos registrados en El Salvador tienen su origen en la zona de subducción del océano Pacífico, caracterizada por movimientos a profundidad moderada e intensa actividad tectónica.
El evento reaviva el recuerdo de la vulnerabilidad de la región: la última vez que el país sufrió un impacto devastador por este tipo de fenómenos fue en 2001, cuando dos terremotos seguidos —de magnitud 7.7 y 6.6— dejaron cerca de 1,200 fallecidos y más de 8,000 heridos.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a mantener la calma y permanecer atenta únicamente a los boletines oficiales.







