Organizada por la Fundación Frank y Haydée Rainieri, con el apoyo de los sucesores de Ann y Ted Kheel, la muestra está compuesta por obras pertenecientes a la colección del destacado coleccionista de arte Héctor José Rizek, consolidándose como uno de los acontecimientos culturales más importantes del año en el país.

La exposición presenta pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, videos e instalaciones que abarcan desde el siglo XIX hasta la actualidad, revelando cómo distintas generaciones de artistas han interpretado la relación entre territorio, historia y cultura en el Caribe.
Una historia pendiente de contar
Durante el acto inaugural, Héctor José Rizek definió la exposición como una oportunidad para compartir una narrativa regional que aún necesita mayor visibilidad.
«Es la gran historia que tenemos pendiente de contar», expresó el coleccionista, quien destacó que el arte permite comprender de manera más profunda quiénes somos y cómo se han tejido las conexiones que unen a los pueblos caribeños.
Según explicó, cada pieza incorporada a la colección fue seleccionada por su capacidad de transformar la mirada del espectador y provocar nuevas reflexiones sobre la naturaleza, la condición humana y el entorno compartido por las sociedades insulares.
La muestra reúne más de seis décadas de producción artística y presenta creadores procedentes de República Dominicana, Cuba, Puerto Rico, Haití, Trinidad y Tobago, además de artistas vinculados a España, Francia y Uruguay.
El mar como frontera y puente
Curada por Orlando Isaac, la exposición establece un diálogo entre artistas históricos y contemporáneos, evidenciando cómo el mar ha sido representado simultáneamente como frontera, refugio, ruta migratoria, escenario de conflictos y fuente permanente de inspiración.
Entre los artistas presentes figuran Firelei Báez, Hulda Guzmán, Bony Ramírez, Quisqueya Henríquez, José García Cordero, Iván Tovar, Jorge Pineda, Cándido Bidó y Ramón Oviedo, entre muchos otros.
«El mar no delimita el mundo; lo expande», resume la visión curatorial que articula la propuesta.
Un nuevo referente cultural para el Este
Durante la inauguración, Orlando Isaac destacó que el Centro Cultural Rainieri nace con la vocación de convertirse en un espacio de encuentro para la creación artística y el intercambio cultural.
Lo definió como un «puerto y orilla», un lugar donde convergen distintas corrientes creativas y desde donde pueden surgir nuevas narrativas sobre la identidad dominicana y caribeña.
La iniciativa representa además un paso significativo en el fortalecimiento de la oferta cultural de la región Este, tradicionalmente reconocida por su atractivo turístico.
Un sueño de más de tres décadas
La cofundadora del centro, Haydée Kuret de Rainieri, afirmó que la apertura del espacio constituye la materialización de una visión que su esposo, Frank Rainieri, había concebido durante más de 30 años.
«Decidimos que el momento era ahora y que debía ser en Punta Cana», expresó.
La empresaria recordó que el centro recibió recientemente su primera exposición, dedicada al Museo del Prado, y aseguró que el objetivo es acercar el arte a residentes, estudiantes y visitantes nacionales e internacionales.
Según explicó, la institución busca mostrar una República Dominicana más allá de sus playas y atractivos naturales, destacando su riqueza histórica, artística y humana.
Entrada gratuita hasta enero de 2027
La exposición permanecerá abierta al público hasta el 10 de enero de 2027 en el Centro Cultural Rainieri, ubicado frente al Aeropuerto Internacional de Punta Cana.
Las visitas podrán realizarse de martes a domingo, en horario de 10:00 de la mañana a 7:00 de la noche, con entrada gratuita.
La inauguración oficial del Centro Cultural Rainieri está prevista para el próximo 24 de octubre, fecha que coincide con el natalicio de Frank Rainieri.
Además de la muestra, la institución desarrollará un amplio programa de conversatorios, talleres, visitas guiadas y actividades educativas que buscarán consolidar el espacio como uno de los principales referentes culturales del Caribe.
Con «El mar como territorio», Punta Cana suma una nueva dimensión a su oferta turística y cultural, invitando a dominicanos y extranjeros a descubrir que, más allá de las playas, el Caribe también se entiende a través del arte, la memoria y las historias compartidas que navegan entre sus aguas.







