Potencias económicas llaman a una solución negociada mientras persisten tensiones entre EE. UU., Irán e Israel
WASHINGTON.- Una coalición de once naciones, encabezada por España, Reino Unido, Japón, Australia y Nueva Zelanda, instó a alcanzar un acuerdo de paz negociado que ponga fin al conflicto en Irán, en medio de crecientes preocupaciones por su impacto en la economía global.
El llamado fue realizado por ministros de Finanzas que, junto a otros países europeos, emitieron una declaración conjunta en la que abogan por una resolución “rápida y duradera” que contribuya a estabilizar los mercados internacionales y reducir la presión sobre los precios de la energía.
El documento destaca la urgencia de garantizar el tránsito seguro en el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético mundial, y advierte que una escalada del conflicto podría agravar la inflación, afectar las cadenas de suministro y deteriorar el nivel de vida, especialmente en los sectores más vulnerables.
Los firmantes valoraron positivamente la tregua de dos semanas alcanzada recientemente entre Estados Unidos e Irán, pero alertaron que la reanudación de las hostilidades o una ampliación del conflicto representaría un riesgo severo para la estabilidad económica y financiera global.
En ese sentido, las naciones se comprometieron a coordinar una respuesta “responsable y ágil”, enfocada en proteger a los sectores más afectados, al tiempo que defendieron la diversificación energética y el mantenimiento de un comercio abierto basado en normas internacionales.
Asimismo, respaldaron el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Agencia Internacional de la Energía (AIE), solicitando apoyo de emergencia para los países más vulnerables, especialmente aquellos altamente dependientes de las importaciones energéticas.
No obstante, el escenario sigue siendo incierto. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no contempla extender la tregua con Irán, mientras Israel mantiene una postura firme en su estrategia militar, lo que incrementa la fragilidad del actual cese al fuego.
La coalición internacional advirtió que, incluso con un eventual acuerdo de paz, los efectos económicos del conflicto podrían persistir, subrayando la necesidad de mantener la cooperación global para mitigar sus consecuencias.







