La candidata derechista recordó las denuncias de fraude de 2021 y pidió a sus seguidores defender “la voluntad popular” en el balotaje presidencial
Lima, Perú. — La candidata presidencial derechista Keiko Fujimori volvió a encender el debate político en Perú al advertir este miércoles sobre posibles irregularidades en el proceso electoral y exhortar a sus seguidores a vigilar de cerca la segunda vuelta presidencial que disputará contra el izquierdista Roberto Sánchez el próximo 7 de junio.
Durante un encuentro con agrupaciones de lustrabotas y canillitas —vendedores callejeros de periódicos—, la líder de Fuerza Popular recordó las controversias ocurridas en las elecciones de 2021, cuando denunció sin presentar pruebas un supuesto fraude tras perder frente al entonces candidato izquierdista Pedro Castillo.
“Ya hemos visto lo que pasó en la primera vuelta, con todas las irregularidades que ha habido”, afirmó Fujimori al referirse a los retrasos registrados en la apertura de algunos centros de votación en Lima por falta de material electoral.
La candidata vinculó esos incidentes con las recientes denuncias realizadas por el ultraderechista Rafael López Aliaga, quien aseguró sin pruebas que hubo fraude en la primera ronda electoral.
“Igual ocurrió en 2021, pero a nosotros no nos la vuelven a hacer”, declaró Fujimori, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y el año 2000.
Ante sus simpatizantes, la aspirante presidencial pidió a sus militantes inscribirse como personeros de Fuerza Popular para supervisar el desarrollo de las votaciones en todo el país y garantizar, según dijo, el respeto a la voluntad popular.
“Soy una convencida de que con el apoyo de todos, este 7 de junio será el inicio de un gran cambio que traerá orden y progreso, que devolverá la confianza de los ciudadanos hacia sus autoridades”, expresó.
Aunque varias encuestas colocan a Fujimori con ventaja sobre Roberto Sánchez, con un 39 % de intención de voto frente al 35 % de su adversario, la candidata evitó mostrarse confiada y aseguró que la contienda sigue abierta.
“Si bien es cierto que las encuestas muestran un poquito de diferencia, para mí eso es un empate. No hay que confiarse”, enfatizó.
Las declaraciones de Fujimori se producen en un ambiente político marcado por la polarización y el recuerdo de la crisis poselectoral de 2021, cuando las acusaciones de fraude alimentaron semanas de tensión política y protestas en el país sudamericano.







