La dominico-estadounidense Darializa Ávila Chevalier derrota al histórico congresista y se perfila como la nueva voz del Distrito 13

NUEVA YORK.– En uno de los resultados más sorprendentes de las primarias demócratas de 2026, el congresista de origen dominicano Adriano Espaillat fue derrotado por la también dominico-estadounidense Darializa Ávila Chevalier, poniendo fin a una trayectoria de casi diez años como representante del Distrito Congresional 13 de Nueva York.

Con más del 85 % de los votos escrutados, Ávila Chevalier obtuvo más de 31,500 sufragios, superando los cerca de 29,000 votos alcanzados por Espaillat, quien había ocupado el escaño desde 2017 y se convirtió en una de las figuras hispanas más influyentes dentro del Congreso de los Estados Unidos.

La derrota marca un punto de inflexión para la política dominicana en el exterior. Espaillat, nacido en Santiago de los Caballeros y emigrado a Estados Unidos durante su niñez, hizo historia al convertirse en el primer congresista dominicano-estadounidense del país. Su liderazgo lo llevó a presidir el Caucus Hispano del Congreso y a ocupar posiciones clave en importantes comités legislativos.

Durante su carrera impulsó iniciativas relacionadas con vivienda asequible, protección de inquilinos, transporte, infraestructura y apoyo a pequeños negocios, consolidándose como una de las voces más visibles de la comunidad latina en Washington.

Sin embargo, el electorado del Distrito 13, que abarca gran parte del Alto Manhattan y sectores del Bronx, optó por un cambio generacional respaldando a Darializa Ávila Chevalier, una figura emergente que centró su campaña en una agenda progresista y de renovación política.

La victoria de Ávila Chevalier representa un hecho histórico para la diáspora dominicana, ya que podría convertirse en la primera mujer de ascendencia dominicana en representar este distrito en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, si resulta electa en las elecciones generales de noviembre.

Para Adriano Espaillat, la derrota significa el cierre de un importante capítulo político que lo llevó desde la Asamblea Estatal y el Senado de Nueva York hasta el Congreso federal. Su salida deja un vacío significativo en la representación hispana y dominicana en Washington, al tiempo que abre una nueva etapa para una de las comunidades inmigrantes más influyentes de la ciudad de Nueva York.

El resultado confirma además la creciente fuerza de nuevos liderazgos dentro del Partido Demócrata y anticipa una reconfiguración del mapa político en uno de los distritos con mayor presencia latina de los Estados Unidos.

Artículo anteriorArcángel confirma su participación en el Festival Presidente 2026
Artículo siguienteAlfonso Rodríguez regresa a la televisión con “Bemberé”, una apuesta estelar al entretenimiento dominicano