José Antonio Kast se impuso ayer con más del 58 % de los votos y se convirtió en el primer pinochetista en llegar al poder por la vía democrática.
Santiago de Chile.– El ultraderechista José Antonio Kast ganó ayer domingo las elecciones presidenciales de Chile al derrotar por un amplio margen a la candidata de izquierda Jeannette Jara, en unos comicios que marcaron un giro drástico en el rumbo político del país.
Con más del 99 % de los votos escrutados, los datos preliminares del Servicio Electoral (Servel) otorgaron al exdiputado ultracatólico, de 59 años, un 58.1 % de los sufragios, frente al 41.8 % obtenido por Jara, exministra del gobierno de Gabriel Boric.
El fundador del Partido Republicano se impuso en las 16 regiones del país, incluidos históricos bastiones de la izquierda como Valparaíso y la Región Metropolitana, donde se ubica la capital. Kast también arrasó en las zonas mineras del norte y en las regiones agrícolas del sur, consolidando una victoria de alcance nacional.
Desde el comando republicano, Arturo Squella, presidente del partido y mano derecha de Kast, celebró el resultado y aseguró que el equipo asumía con responsabilidad el nuevo escenario político.
“Nos sentimos muy orgullosos del trabajo realizado y muy conscientes del tremendo sacrificio que implica hacernos cargo de las crisis que atraviesa Chile”, declaró antes del discurso oficial del presidente electo.
El triunfo de Kast se convirtió en la segunda victoria presidencial más amplia desde el retorno a la democracia, solo superada por la obtenida por Michelle Bachelet en 2013, cuando aventajó por 24.3 puntos a Evelyn Matthei.
Por su parte, Jeannette Jara, quien lideró la coalición progresista más amplia de la historia chilena, reconoció la derrota y llamó a la izquierda a ejercer una oposición “propositiva” y unida.
“En la derrota es donde más se aprende”, expresó ante sus seguidores.
La victoria de Kast marcó un hecho sin precedentes: se convirtió en el primer político abiertamente pinochetista en llegar a La Moneda desde el retorno a la democracia. Durante la campaña, el ahora presidente electo defendió la continuidad del general Augusto Pinochet en el plebiscito de 1988.
Hasta ahora, el único presidente de derecha que había gobernado Chile en democracia fue Sebastián Piñera, fallecido en 2024, quien en su momento votó en contra de la permanencia del dictador.
Ayer, Chile cerró una elección y abrió una nueva etapa política, marcada por el avance de la ultraderecha y un país profundamente dividido ante el futuro que comienza.





