Nueva York. – Los New York Knicks protagonizaron este miércoles una de las noches más memorables en la historia de la NBA al completar la mayor remontada jamás registrada en unas Finales, derrotando 107-106 a los San Antonio Spurs y colocándose a solo una victoria de conquistar su primer campeonato desde 1973.
Impulsados por una actuación heroica de Jalen Brunson y un decisivo palmeo de OG Anunoby a apenas 1.2 segundos del final, los Knicks borraron una desventaja de 29 puntos ante un abarrotado Madison Square Garden que estalló en celebración tras una remontada que ya forma parte de la leyenda del baloncesto.
Con el triunfo, Nueva York toma ventaja de 3-1 en la serie y tendrá tres oportunidades para cerrar el campeonato, comenzando este sábado en San Antonio.
Una primera mitad de pesadilla
Todo parecía indicar que la noche terminaría en una cómoda victoria para los Spurs.
Liderados por Victor Wembanyama, los texanos dominaron por completo los primeros dos cuartos y llegaron a tener ventaja de 81-52, una diferencia de 29 puntos que parecía definitiva.
San Antonio también estableció una marca para un equipo visitante en unas Finales al encestar 14 triples durante la primera mitad y marcharse al descanso con una ventaja de 27 puntos.
Sin embargo, el partido cambió radicalmente tras el inicio del tercer cuarto, cuando una falta flagrante de Wembanyama sobre Karl-Anthony Towns encendió el ánimo del equipo local y de los aficionados neoyorquinos.
Brunson lidera la rebelión
A partir de ese momento, los Knicks comenzaron una reacción tan inesperada como histórica.
Brunson tomó el control ofensivo del encuentro y terminó con 36 puntos, guiando una remontada que fue reduciendo progresivamente la diferencia hasta colocar nuevamente a Nueva York en la pelea.
El equipo local logró tomar la delantera por primera vez cuando restaban apenas 1 minuto y 22 segundos para concluir el encuentro, completando una recuperación que parecía imposible horas antes.
El palmeo que hizo temblar Nueva York
Con los Spurs arriba por un punto en la última posesión del partido, Brunson intentó un triple para ganar el encuentro, pero su disparo fue bloqueado por Wembanyama.
Cuando parecía que San Antonio escaparía con la victoria, Anunoby apareció en el momento más importante de la temporada.
El alero se elevó entre varios defensores para capturar el rebote ofensivo y empujar el balón al aro con apenas 1.2 segundos en el reloj, desatando la euforia en el Madison Square Garden.
Anunoby concluyó la noche con 33 puntos y se convirtió en el héroe inesperado de una victoria histórica.
Récord absoluto en las Finales
La remontada de 29 puntos establece una nueva marca en la historia de las Finales de la NBA.
Hasta ahora, el récord pertenecía a los Boston Celtics, que remontaron una desventaja de 24 puntos frente a los Los Angeles Lakers durante las Finales de 2008.
Por su parte, Wembanyama terminó con una destacada actuación individual de 24 puntos y 13 rebotes, aunque su esfuerzo no fue suficiente para evitar el colapso de los Spurs en la segunda mitad.
A una victoria de romper 53 años de espera
Ahora los Knicks están a solo un triunfo de poner fin a una sequía de más de medio siglo sin títulos.
La franquicia neoyorquina no conquista un campeonato desde 1973, una espera que podría concluir este sábado si logra imponerse en el quinto partido de la serie en San Antonio.
Tras protagonizar la mayor remontada en la historia de unas Finales, Nueva York siente que el sueño está más cerca que nunca y que una ciudad entera podría estar a apenas 48 minutos de volver a celebrar un campeonato de la NBA.







