La iniciativa contempla una sobretasa temporal a grandes empresas, nuevos impuestos a vapeadores y casinos, y medidas para combatir la evasión fiscal

Santo Domingo. El Gobierno dominicano anunció este jueves el sometimiento al Congreso Nacional de una reforma fiscal con la que busca recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones adicionales para fortalecer las finanzas públicas frente a los efectos de la crisis económica internacional, sin aumentar el Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) ni imponer nuevas cargas a las micro, pequeñas y medianas empresas.

La propuesta, presentada por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, incluye una sobretasa temporal de tres puntos porcentuales al Impuesto Sobre la Renta (ISR) de las grandes empresas, elevando la tasa de 27 % a 30 % durante tres años para compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales.

De acuerdo con las autoridades, la medida impactaría a poco más de 1,000 empresas de las cerca de 140,000 que presentaron declaraciones de ISR en 2025, equivalente a menos del 0.8 % del total de contribuyentes corporativos.

El proyecto también contempla elevar el impuesto a los cheques y transferencias electrónicas de 0.15 % a 0.20 %, crear un impuesto selectivo para cigarrillos electrónicos y vapeadores, aumentar la tributación sobre casinos y juegos de azar, y aplicar un incremento de US$10 al impuesto sobre los pasajes aéreos.

Como parte de las acciones para fortalecer la recaudación, el Gobierno propone ampliar los mecanismos de control fiscal mediante la percepción del ITBIS en Aduanas para importadores informales, mayores retenciones del ISR en sectores de difícil fiscalización y nuevos sistemas de trazabilidad para combustibles, bebidas alcohólicas y productos del tabaco.

La iniciativa incorpora además medidas de alivio para trabajadores y familias. Entre ellas figura la actualización por inflación del mínimo exento del ISR para personas físicas, que aumentaría de RD$34,685 a RD$39,900 mensuales. También se elevaría la deducción por gastos educativos del 25 % al 30 %, pudiendo alcanzar el 50 % en casos relacionados con personas con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo.

Para las microempresas se eliminarían los anticipos del impuesto sobre la renta, mientras que las pequeñas empresas pasarían de realizar doce pagos al año a solo tres. Asimismo, el sector agropecuario quedaría exento de anticipos e impuesto a los activos.

La reforma incluye la derogación de varios impuestos considerados obsoletos, entre ellos el impuesto a las hipotecas vigente desde 1890, el impuesto a los fósforos de 1935 y la ley de control de estampillas de 1966. También se eliminarían gradualmente los impuestos a la constitución de compañías y al seguro de vida, con el objetivo de incentivar la formalización y la competitividad.

Durante la presentación, Magín Díaz afirmó que el país necesita fortalecer su capacidad de respuesta ante un entorno internacional cada vez más complejo, preservando al mismo tiempo la estabilidad macroeconómica alcanzada en los últimos años.

“República Dominicana ha demostrado que puede crecer más que la región. El desafío ahora es proteger lo construido, fortalecer nuestra estabilidad y garantizar oportunidades para las próximas generaciones”, expresó el funcionario.

El proyecto será conocido ahora por el Congreso Nacional, donde deberá ser debatido y aprobado antes de entrar en vigencia.

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