Madrid, España.– El expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, afirmó este lunes que Iberoamérica debe dejar de ser una espectadora de los cambios globales y asumir un papel más activo en la configuración del nuevo orden internacional, durante la apertura del Foro Iberoamericano Funglode celebrado en la Universidad Complutense de Madrid.
Durante su intervención, Fernández sostuvo que el mundo atraviesa una etapa de profundas transformaciones geopolíticas caracterizada por la transición de un sistema unipolar hacia un escenario multipolar, marcado por crecientes tensiones internacionales, pero también por una mayor interdependencia económica, tecnológica y comercial.
Ante ese panorama, planteó la necesidad de que la comunidad iberoamericana defina una estrategia común que le permita participar de manera más influyente en los principales debates y decisiones que marcarán el rumbo de las próximas décadas.
El presidente de la Fundación Global Democracia y Desarrollo advirtió que uno de los principales desafíos de América Latina consiste en superar la dependencia de la exportación de materias primas y avanzar hacia un modelo económico basado en el conocimiento, la innovación, la tecnología y la generación de valor agregado.
Asimismo, destacó que la transformación digital y el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial representan oportunidades, pero también riesgos que exigen respuestas inmediatas para evitar nuevas formas de exclusión social y ampliar las brechas existentes entre los países.
Fernández valoró además el papel histórico que ha desempeñado el espacio iberoamericano desde el inicio de las cumbres de jefes de Estado y de Gobierno en 1991, destacando los avances alcanzados en áreas como educación, ciencia, tecnología, desarrollo sostenible y fortalecimiento institucional.
En ese contexto, explicó que el Foro Iberoamericano Funglode tiene como objetivo generar propuestas concretas orientadas a fortalecer la cooperación académica, económica y empresarial entre Europa y América Latina, promoviendo una mayor integración sustentada en el conocimiento, la innovación y el diálogo democrático.
El exmandatario concluyó señalando que el futuro de la región dependerá de la capacidad de articular esfuerzos entre universidades, empresas y Estados para construir sociedades más prósperas, equitativas y estables en ambas orillas del Atlántico.





