El actor estadounidense Michael B. Jordan se alzó con el premio a Mejor Actor en la 98ª edición de los Premios Óscar gracias a su exigente interpretación en la película Los pecadores (Sinners), consolidando uno de los triunfos más comentados de la gala celebrada en el Dolby Theatre de Los Ángeles.
Jordan, de 39 años, se impuso en una reñida categoría frente a actores de alto perfil como Leonardo DiCaprio por Una batalla tras otra, Timothée Chalamet por Marty Supreme, Ethan Hawke por Blue Moon y Wagner Moura por El agente secreto.

Al subir al escenario para recibir la estatuilla, el actor fue ovacionado por el público. Durante su discurso de aceptación, agradeció emocionado a su familia, que viajó desde Ghana para acompañarlo en la ceremonia, y dedicó palabras de reconocimiento al director Ryan Coogler, así como al equipo y elenco de la producción.
“Quiero agradecer a quienes creyeron en mí desde el inicio y a los fans que han acompañado mi carrera”, expresó el actor, quien además señaló su compromiso de ejercer su profesión con honestidad y seguir esforzándose por convertirse en la mejor versión de sí mismo.
Un papel doble que marcó la diferencia
En Los pecadores (Sinners), Jordan interpreta a los hermanos gemelos Smoke y Stack, personajes con personalidades opuestas. Mientras Smoke es reservado y prudente, Stack se muestra impulsivo y temerario. La trama da un giro dramático cuando Stack se transforma en vampiro, obligando a su hermano a enfrentar la dolorosa decisión de acabar con su propia sangre.
Para diferenciar a ambos personajes, el actor trabajó en cambios de gestos, voz y mirada, además de colaborar con la entrenadora de dialecto Beth McGuire, con quien ya había trabajado en Black Panther.
Una colaboración recurrente con Ryan Coogler
La cinta representa la quinta colaboración entre Jordan y el director Coogler, quienes previamente trabajaron juntos en Fruitvale Station y en la saga de Creed. Con un presupuesto cercano a los 90 millones de dólares, la película fue uno de los proyectos más esperados de Hollywood.
Ambientada en 1932 en el sur de Estados Unidos, durante la era de las leyes de segregación racial de Jim Crow, la historia sigue a dos hermanos que regresan a su pueblo natal, una comunidad afroamericana con fuerte tradición musical. Sin embargo, tras la llegada de un grupo de forasteros, comienzan a ocurrir muertes misteriosas vinculadas con una fuerza vampírica.
Una carrera en ascenso
Jordan inició su carrera en el cine con Hardball (2001), junto a Keanu Reeves, y más tarde se hizo conocido por su participación en la serie The Wire. Desde entonces, ha construido una sólida trayectoria en cine y televisión.
Además de actor, dirige la productora Outlier Society y debutó como director con Creed III, que superó los 276 millones de dólares en taquilla mundial. En 2020, fue nombrado por la revista People como “el hombre más sexy del mundo”.
Con su primer Oscar en las manos, Jordan consolida su posición como una de las figuras más influyentes de la nueva generación de actores de Hollywood.






