Ottawa. – El Gobierno de Canadá presentó este miércoles un proyecto de ley que propone establecer en 16 años la edad mínima para crear cuentas en redes sociales, una medida que busca reforzar la protección de niños y adolescentes frente a los riesgos asociados al entorno digital.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la seguridad en internet y responde a la creciente preocupación de las autoridades sobre el impacto que las plataformas digitales tienen en la salud mental de los menores.
El ministro de Cultura de Canadá, Marc Miller, afirmó que la protección de los niños debe ser una prioridad para el Estado y las empresas tecnológicas.
«La seguridad de los niños no puede ser una consideración secundaria. Todos sabemos que el contenido dañino en línea puede tener consecuencias muy graves», expresó el funcionario al presentar la propuesta.
Miller sostuvo además que el acelerado desarrollo tecnológico obliga a actualizar las leyes para responder a nuevos desafíos que las familias no pueden enfrentar por sí solas.
«A medida que la tecnología evoluciona, debemos asegurarnos de que nuestras leyes se adapten, porque los padres no pueden afrontar estos desafíos solos», agregó.
Preocupación por la salud mental de los jóvenes
La ministra de Salud, Marjorie Michel, respaldó la iniciativa y advirtió sobre el impacto que las redes sociales y las herramientas de inteligencia artificial pueden tener en el bienestar emocional de los adolescentes.
«Las redes sociales y los chatbots con inteligencia artificial no promueven un desarrollo saludable en los niños y se han convertido en una fuente de ansiedad, aislamiento, depresión y muchos otros problemas de salud mental para muchos jóvenes», afirmó.
Las autoridades canadienses consideran que la exposición temprana a contenidos potencialmente dañinos, la presión social digital y el uso excesivo de plataformas virtuales representan factores de riesgo que requieren una regulación más estricta.
Una tendencia que gana terreno en varios países
La propuesta canadiense se suma a iniciativas similares adoptadas en otras naciones.
En diciembre de 2025, Australia se convirtió en el primer país del mundo en prohibir el acceso a redes sociales a menores de edad con el objetivo de proteger su salud mental y reducir los efectos negativos asociados al uso intensivo de estas plataformas.
Sin embargo, los resultados de esa medida han sido objeto de debate, ya que expertos y organizaciones han señalado dificultades para verificar la edad de los usuarios y garantizar el cumplimiento efectivo de la normativa.
La ONU pide plataformas más seguras
Mientras algunos gobiernos avanzan hacia mayores restricciones, organismos internacionales han planteado que la solución no pasa únicamente por prohibir el acceso.
El pasado 29 de mayo, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió que limitar el acceso de los menores a las redes sociales no es suficiente para resolver el problema.
El organismo instó tanto a los gobiernos como a las empresas tecnológicas a desarrollar plataformas más seguras, con mejores mecanismos de protección para niños y adolescentes, así como herramientas más efectivas para prevenir la exposición a contenidos nocivos.
La propuesta canadiense deberá ahora ser debatida en el Parlamento, donde podría convertirse en una de las regulaciones más estrictas de América del Norte en materia de acceso de menores a redes sociales y servicios digitales.







