Moca despidió hoy a un “dominicano de excepción”, Adriano Miguel Tejada

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Descansan en su tierra natal los restos del reconocido hijo mocano, Adriano Miguel Tejada, despedido este viernes 4 de diciembre en medio de varios actos en honor a su memoria, entre familiares, amigos, poemas y anécdotas.

Su cuerpo fue sepultado en el Cementerio Municipal de Moca, donde se realizó el último de los homenajes. Allí el comisionado de la junta directiva de la Academia Dominicana de la Historia ofreció su último adiós al miembro de número, exvicepresidente y exsecretario de ese colectivo, Adriano Miguel Tejada, “encomienda que asumo con emoción, pues a quien reintegramos a la tierra que le vio nacer fue mi profesor en la carrera de derecho en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y el académico que pronunció el discurso de recepción en ocasión de mi ingreso a esa corporación como miembro de número en 2012; el entonces último numerario en ingresar recibía a su miembro de número más joven”.

En sus palabras, Espinal subrayó sobre el potencial de su maestro, para hurgar entre los aspectos que definieron la historia dominicana, los que registró en once obras literarias.

“Acogió entre 1974 y 1983 ensayos de su autoría que evidenciaron su interés en el siglo XIX dominicano; en ellos abordó el folklore como mecanismo de control político en Heureaux y Trujillo; los sacerdotes de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Moca; la política exterior norteamericana en el Caribe a propósito de intervenciones en República Dominicana; los partidos rojo, azul y verde; la historia y origen de los nombres de las provincias dominicanas y el 27 de febrero de 1844 y su contexto internacional”.

Ante su féretro, a pocos minutos de ser inhumado, Eduardo García Michel le expresó a su amigo ´Linche´: “A velocidad de vértigo con la inmensidad del espacio, descubriendo mundos nuevos, escribiendo editoriales y AM (aemes) universales, desde esos remotos lugares, haciendo reverberar su rica imaginación. Conociéndote, Adriano Miguel, sospecho que lo pensaste, lo evaluaste, y al tomar la decisión final te reíste de ti mismo, por el gozo de imaginar que nos sorprenderías a todos, sin dar opción a la reacción de los que hoy te lloramos”.

“Los humanos somos todos iguales, pero existen medidas diferentes para contener la grandeza del espíritu, la tuya, Linche, era infinita”, continuó.

Tras su velatorio en la Funeraria Sagrado Corazón de Jesús donde familiares, personalidades de la vida política, cultural, social e intelectual, amigos, compañeros de profesión, le despedían, con un acentuado pesar por la partida de un “dominicano de excepción”, el cortejo fúnebre, con un adiós sonoro de la Banda Municipal de Música de Moca, dirigida por el maestro Porfirio Méndez, y abriendo camino, al solemne despido, la sirena del Cuerpo de Bomberos, partió hacia la iglesia Nuestra Señora del Rosario, a la misa de cuerpo presente oficiada por monseñor Freddy de Jesús Bretón, obispo de la Arquidiócesis de Santiago, y los sacerdotes, presbítero doctor Alfredo de la Cruz Baldera, Gregorio García y Nelson Rodríguez.

Ya en la ceremonia religiosa, monseñor Freddy de Jesús Bretón, resaltó las cualidades de un profesional que hizo valioso cada año de su vida al desempeñarse con excelencia en cada profesión en que se formó.

“Se dio a respetar en ámbitos tan diversos como la literatura, el periodismo, el derecho, respetando cada una de esas áreas”.

“No hay que detener al que va de camino, solo hay que pedirle a Dios que se multipliquen los Adriano Miguel, gente que se desempeñe con rectitud, honestidad” dijo.

El alcalde del municipio, Miguel Guarocuya Cabral, leyó la proclama de la resolución 20-2020, mediante la cual el honorable Concejo de Regidores del municipio declaró dos días de duelo municipal, 3 y 4 de diciembre, en ocasión de la irreparable pérdida de Tejada.

La proclama fue entregada por el ejecutivo municipal a la esposa de don Adriano; Justina.

Actual presidente del Templo de la Fama de la provincia Espaillat, del cual fue don Adriano uno de sus fundadores, el ex senador por Espaillat, José Rafael Vargas, dijo que en mayo del 2021, Tejada asumiría la presidencia de ese organismo. Al reconocer los aportes del hombre de “enorme estatura ciudadana”, dijo que la palabra que entiende mejor le define es ‘cultivar’”.

Adriano cultivó la mocanidad durante toda su vida. Sus últimas pretensiones eran escribir un libro que recoja la historia completa de Moca.

Cultivó el constitucionalismo, única garantía para vivir en una sociedad que respete los derechos de todos.

“Fue cultor de una democracia madura, regida por instituciones fuertes, que garanticen la igualdad de todos ante la ley”, expresó sobre su entrañable amigo.

Reseñó que este hijo de Moca, que “ha venido para permanecer aquí para siempre” cultivó el duartismo de un modo tal que “su discurso de ingreso como miembro de número en la Academia Dominicana de la Historia, fue precisamente sobre el padre fundador de la República durante su permanencia en Curazao”.

“Cultivó la historiografía dominicana, haciendo grandes aportes. Nos había deleitado con su conocido Diario de la Independencia y después de su retiro, estaba terminando un Diario sobre la Restauración”, dijo.

Cultivó la cultura, siendo un gestor cultural desde su más tierna juventud en Moca, donde fundó y fue el primer presidente del Ateneo de Moca.

Cultivó la literatura, pues fue como lector hijo aprovechado del boom literario de América Latina en los sesenta y setenta del siglo pasado.

Cultivó la música, que disfrutaba a plenitud; amaba el deporte, pues lo vimos en Moca jugar fútbol, béisbol, sóftbol, así como ampayar en diferentes disciplinas.

“Cultivó la amistad, con su conversación chispeante, su jocosidad a flor de labios, su sonrisa fácil y en cada ocasión, una chispa de humor”.

“Cultivó el periodismo, con elegancia, prudencia y sabiduría”.

Vargas, con voz entrecortada sostiene que, aunque Moca sufre esta partida, “lo acoge, y a la vez se siente orgullosa, pues un hijo salido de sus entrañas, regresa finalmente a ella, con la admiración de todo un país que le reconoce como un dominicano muy especial y un mocano excepcional”.

José Ricardo Taveras Blanco, Carlos Amarante Baret, el abogado Mario Cáceres, figuraron entre los asistentes a los actos fúnebres.

DL