Santo Domingo.– La Embajada de Estados Unidos en Haití confirmó la llegada de una flotilla de la Armada y la Guardia Costera estadounidense a la bahía de Puerto Príncipe el martes 3 de febrero, como parte de una operación militar denominada “Southern Spear” (Lanza del Sur), ejecutada bajo instrucciones directas del secretario de Defensa, Pete Hegseth.
El despliegue incluye al destructor de misiles guiados USS Stockdale, así como a los patrulleros USCGC Stone y USCGC Diligence, unidades que reforzarán la presencia naval estadounidense en aguas haitianas en un contexto marcado por la inestabilidad institucional y el deterioro de la seguridad interna.
De acuerdo con un comunicado oficial, la operación tiene como objetivo reafirmar el “compromiso inquebrantable” de Washington con la seguridad y la estabilidad de Haití, enfocándose principalmente en el combate al narcotráfico y al tráfico ilegal de armas que afectan a la región del Caribe.
No obstante, la llegada de los buques de guerra se produce en un momento políticamente sensible, a pocos días del 7 de febrero, fecha en la que, según reportes del Miami Herald, concluye el mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), lo que incrementa la incertidumbre sobre el rumbo político del país.
Analistas locales consideran que la movilización militar también envía un mensaje de disuasión ante posibles estallidos sociales y frente al avance de las bandas armadas que controlan amplias zonas de Puerto Príncipe, agravando la crisis humanitaria y de gobernabilidad.
Con este despliegue, el Pentágono y la Guardia Costera buscan contribuir a un entorno más seguro, mientras la comunidad internacional observa con cautela la evolución de la crisis institucional haitiana en los próximos días.







