SANTO DOMINGO. – La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, reveló este jueves una cifra que pone en evidencia la persistente crisis de violencia de género en la República Dominicana: 27 feminicidios han sido registrados oficialmente por la Procuraduría General de la República (PGR) en lo transcurrido del presente año.
La funcionaria subrayó la complejidad detrás de estas estadísticas, aclarando que cada incidente es sometido a un riguroso proceso de investigación antes de su tipificación definitiva. «Muchos casos parecen feminicidios, pero luego no lo son», explicó Reyes, enfatizando la necesidad de precisión jurídica en el manejo de estos crímenes.
Barreras Críticas: El Difícil Camino a la Justicia
Tras una consulta nacional realizada en marzo sobre el acceso a la justicia y los derechos de las mujeres, el Ministerio identificó los obstáculos que silencian a las víctimas. Entre los hallazgos más alarmantes destacan:
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Dificultad de Denuncia: Múltiples trabas burocráticas que desincentivan a las víctimas.
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Barreras Geográficas: La distancia física hacia las unidades de auxilio impide que mujeres en zonas remotas busquen protección a tiempo.
Asistencia Legal: Un Frente de Batalla en los Tribunales
Ante este panorama, el Ministerio de la Mujer ha intensificado su brazo operativo. Actualmente, las abogadas de la institución brindan seguimiento técnico y legal a casi mil casos activos en los tribunales dominicanos, asegurando que las víctimas no enfrenten el sistema judicial sin representación profesional.
Red de Apoyo Nacional
La ministra Reyes recordó que la entidad ha desplegado una infraestructura de auxilio que busca cubrir cada rincón del país:
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Cobertura: Más de 50 oficinas distribuidas en todo el territorio nacional.
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Servicios: Apoyo psicológico, asesoría legal y asistencia directa en casos de violencia de género.
«El objetivo es que ninguna mujer se sienta sola en el proceso de denuncia; estamos trabajando para derribar las barreras que hoy les impiden acceder a una justicia real y oportuna.»
La cifra de 27 víctimas mortales reafirma la urgencia de fortalecer las políticas de prevención y la respuesta inmediata de las autoridades ante las señales de peligro en el entorno familiar y social.







