Los Cavaliers liquidaron a los Pistons a domicilio con un contundente 125-94 y fulminaron al sembrado número uno de la conferencia ante su propio público


DETROIT, ESTADOS UNIDOS. – La magia de la supervivencia se agotó para los Pistons de Detroit de la peor manera imaginable. Tras haber caminado por la cuerda floja durante toda la postemporada y salir airosos en cuatro partidos de eliminación previos, el factor suerte los abandonó por completo en la cita definitiva. Los Cavaliers de Cleveland asestaron un golpe de autoridad inapelable en el decisivo Juego 7 de las semifinales de conferencia, al atropellar a los locales en el Little Caesars Arena con una apabullante pizarra de 125-94.

Con una exhibición colectiva imponente, Cleveland se adjudicó la serie 4-3 y selló de forma categórica su pasaporte hacia las Finales de la Conferencia Este. Allí se medirán en una electrizante serie al mejor de siete encuentros contra los Knicks de Nueva York, abriendo el telón de la antesala de las Finales de la NBA en el Madison Square Garden.

El estrepitoso colapso de Detroit desnudó por completo las carencias del conjunto de la «Ciudad del Motor», firmando una dolorosa e inesperada eliminación en la segunda ronda a pesar de haber ingresado a los playoffs con la etiqueta del sembrado número uno del Este. El naufragio deportivo provocó una estampa muy poco usual en las gradas de su moderno pabellón, donde cientos de fanáticos frustrados comenzaron a abandonar masivamente el recinto a mitad del último cuarto ante la flagrante falta de resistencia y competitividad de su equipo.

Desde el salto al centro, los Cavaliers impusieron sus condiciones físicas y estratégicas. Donovan Mitchell abrió el choque conectando un espectacular alley-oop con Evan Mobley, marcando de inmediato la pauta de lo que terminaría siendo una auténtica pesadilla para la defensa de Detroit, que paradójicamente había concluido la temporada regular como la segunda mejor de toda la liga.

Mobley y Jarrett Allen dominaron la pintura a su antojo en ambos costados de la cancha, mientras que Sam Merrill castigó de forma implacable desde el perímetro al encestar cuatro triples en la primera mitad. Dicha combinación permitió a los visitantes construir una cómoda e indiscutible ventaja de 55-35 en el segundo parcial.

La historia reciente del equipo de Cleveland ya dictaba una sentencia casi matemática: los Cavaliers llegaron a este encuentro con una marca perfecta e invicta de 26-0 en partidos donde lograban despegarse por una diferencia de 20 puntos. En el parqué de Detroit simplemente mantuvieron su tradición y elevaron ese registro histórico a 27-0 prácticamente sin despeinarse.

Cualquier intento o amago de reacción por parte de los Pistons tras el descanso del medio tiempo fue pulverizado de inmediato por la figura de Donovan Mitchell. El estelar escolta cargó con todo el peso de la ofensiva en el tercer cuarto anotando 15 de sus 26 puntos totales del encuentro, liderando un parcial letal de 11-0 que terminó por sepultar las esperanzas de la fanaticada local al estirar la ventaja a un inalcanzable 99-73 antes del período final.

El primer compromiso de la antesala de las Finales de la NBA entre los Cavaliers de Cleveland y los Knicks de Nueva York se disputará el martes a las 8:00 p.m. en territorio neoyorquino, en lo que promete ser una batalla táctica de alta intensidad.

Artículo anteriorJoseph Cáceres y Jesús Nova piden disculpas públicas tras fuerte altercado en grabación de televisión
Artículo siguienteOro dominicano impulsa las exportaciones nacionales con un crecimiento récord en el primer cuatrimestre