El sector experimenta un aumento significativo en la llegada de pasajeros, con proyecciones de seguir en ascenso, mientras enfrenta retos relacionados con la sostenibilidad y la gestión del turismo masivo.
Santo Domingo, 11 de mayo de 2025
El turismo de cruceros se consolida como uno de los sectores con mayor dinamismo dentro de la industria global del turismo, registrando cifras históricas tras superar los impactos generados por la pandemia. En 2023, la actividad alcanzó los 31,7 millones de pasajeros, un incremento del 7% respecto a 2019, año que hasta entonces ostentaba el récord de mayor afluencia.
Las proyecciones para 2024 apuntan a un nuevo repunte, con estimaciones que ubican el número de cruceristas en 35,7 millones a nivel global, según datos de Cruise Lines International Association (CLIA). Este auge se ha reflejado en puertos estratégicos como Miami, que cerró el año pasado con más de 7,2 millones de pasajeros, rompiendo su propio récord histórico.
En Europa, puertos como Palma de Mallorca y Arrecife, en Lanzarote, reportaron crecimientos del 21% en la llegada de cruceristas, lo que ha generado tanto beneficios económicos como preocupaciones por el impacto ambiental y la presión sobre la infraestructura local.
En América Latina y el Caribe, el crecimiento también ha sido notable, con destinos como República Dominicana, México y Panamá consolidándose como puntos clave en las rutas de cruceros del Atlántico y el Caribe.
A pesar del optimismo que reina en la industria, voces de expertos y activistas han advertido sobre la urgente necesidad de implementar regulaciones sostenibles que equilibren el desarrollo turístico con la protección del medio ambiente y la calidad de vida de las comunidades receptoras.
Las principales líneas de cruceros ya están adaptando parte de sus operaciones a estándares más verdes, incluyendo el uso de combustibles alternativos y tecnología para reducir las emisiones de carbono, en un esfuerzo por responder a la demanda de un turismo más responsable.
El crecimiento del turismo de cruceros se proyecta como una fuerza clave en la recuperación y expansión del turismo global en los próximos años, siempre y cuando se garantice una gestión sostenible de su impacto económico, social y ecológico.



