Cabellos del joven beato, que será canonizado el 7 de septiembre, congregaron a fieles de todas las edades en jornadas de intensa fe y oración
Dos Hermanas, Sevilla. – La parroquia de San José de Dos Hermanas se convirtió en epicentro de fe y devoción al acoger la veneración de una reliquia de primer grado de Carlo Acutis, el joven italiano conocido como el “influencer de Dios”, que será canonizado en Roma el próximo 7 de septiembre. Se trata de unos cabellos del beato, que han atraído a centenares de fieles en un clima de emoción y esperanza.

Tras la Eucaristía, el párroco Leonardo Giacosa dirigió una novena en su honor, desgranando la vida del joven y su legado espiritual. Durante los días de culto, la parroquia se llenó de fieles de todas las edades, incluyendo enfermos que acudieron a pedir su intercesión, en un ambiente descrito como “profundamente conmovedor y de gracia especial”.
Una parroquia que despierta con el ejemplo de Carlo
La celebración también ha puesto en relieve el crecimiento de la parroquia de San José, que ya cuenta con el proyecto aprobado para la construcción de su nuevo templo y la colocación de la primera piedra. Como gesto de fe, la comunidad elevó una oración para alcanzar la “eucaristía perpetua en San José”, como signo de su deseo de convertir al templo en un faro de adoración y encuentro espiritual.
La reliquia continúa su camino
Este viernes, la reliquia se encuentra en el Convento de las Carmelitas Descalzas, donde las hermanas y devotos tienen la oportunidad de venerarla. Mañana regresará a la parroquia de San José antes de ser trasladada a la parroquia del Espíritu Santo de Mairena del Aljarafe, continuando así su peregrinación por la fe andaluza.
Carlo Acutis: el joven que llevó la fe a la era digital
Nacido en 1991 en Londres y fallecido en 2006 en Milán, Carlo Acutis destacó por su pasión por la informática y su profunda devoción eucarística. Desde niño asistía a Misa diaria, rezaba el rosario y se confesaba con frecuencia. Antes de morir de una leucemia fulminante a los 15 años, creó una exposición digital sobre los milagros eucarísticos en el mundo, dejando un testimonio que lo convirtió en referente para jóvenes y adultos.
Definía la Eucaristía como su “autopista hacia el cielo”, y con su inminente canonización se convertirá en el primer santo “millennial”, recordado como un joven que usó la tecnología para llevar a otros al encuentro con Dios.






