LONDRES.– El primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró este martes a su gabinete que no tiene intención de abandonar el cargo ni de presentar un calendario para su salida del poder. Ante las crecientes exigencias de diversos sectores del Partido Laborista, Starmer subrayó que el partido cuenta con mecanismos institucionales para cuestionar el liderazgo de un mandatario y recordó que, hasta el momento, no se ha activado el proceso necesario que requiere el respaldo de 81 diputados para convocar a nuevas elecciones primarias.
La postura del primer ministro se produce en un contexto de alta tensión política tras los resultados negativos obtenidos por la formación laborista en los recientes comicios locales en Inglaterra y regionales en Escocia y Gales. Esta situación ha provocado un descontento visible en las filas del Gobierno, donde al menos 72 diputados han solicitado abiertamente su renuncia, mientras que figuras clave del gabinete, como las ministras de Exteriores e Interior, Yvette Cooper y Shabana Mahmood, han sugerido la necesidad de establecer una transición de poder ordenada.
La crisis se ha intensificado con la dimisión de la secretaria de Estado de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local, Miatta Fahnbulleh, lo que representa la primera renuncia de alto nivel en la actual administración. En su carta de despedida, Fahnbulleh instó a Starmer a dar un paso al lado y criticó duramente la gestión del Ejecutivo, señalando errores específicos como el recorte del subsidio al combustible para pensionistas y personas con discapacidad, medidas que han erosionado la confianza de los electores en la misión del partido.
A pesar de este escenario de aislamiento político, Starmer mantiene su autoridad basándose en los reglamentos internos de su organización. No obstante, la presión continúa en aumento mientras el primer ministro intenta contener las críticas durante las sesiones del Gobierno, en un intento por estabilizar su mandato frente a las peticiones de renovación que llegan tanto desde el parlamento como desde el propio seno de su equipo ministerial.







