En el año 2014 Facebook anunció la compra de WhatsApp por 19.000 millones de dólares, perfilando esta aún a día de hoy como una de las mayores adquisiciones de la historia de las empresas del universo software.
Desde ese momento, los usuarios comenzaron a cuestionar por qué Facebook gastaba tal cantidad de dinero por un servicio que es gratuito. Aún a día de hoy muchos son los usuarios de WhatsApp que siguen sin comprender cómo esta plataforma de mensajería, llamadas y videollamadas, consigue ganar dinero y aquí vamos a desvelar qué hay detras de este negocio.
Qué hay de cierto en el rumor que WhatsApp gana dinero con nuestros datos
Hay que recordar que en el pasado, antes de llegar a manos de Zuckerberg, WhastApp cobrabra una pequeña cantidad de dinero a sus usuarios. El primer año de uso era gratis pero a partir del segundo debíamos pagar el equivalente a 99 céntimos de dólar. Una cantidad pequeña para una persona pero millonaria teniendo en cuenta la gran adopción de esta aplicación.
Luego este sistema de cobro paró, pero la empresa sigue obteniendo ganancias. La idea extendida a este respecto es que WhatsApp no es realmente gratuita. Aunque desde esta empresa no ha especificado completamente cómo es el modelo de negocio que les da ganancias, sí que se habla mucho de que no pagas con dinero el uso de esta aplicación pero sí pagas con los datos que le das a WhatsApp de tu vida privada, como sucede con la mayoría de redes sociales (por ejemplo Facebook y Twitter), plataformas de Internet o aplicaciones de mensajería y correo. Pero esta idea tan ampliamente extendida no está tan clara.
Para empezar WhatsApp no te ofrece publicidad como sí lo hace Facebook, que aprovecha los datos para crear un perfil de usuario y crear publicidad dirigidade modo que una persona reciba información de productos y servicios que podrían resultarles muy útiles. Además, según la firma de Menlo Park, WhatsApp no es realmente tan beneficiosa como se cree a pesar de que en 2020 alcanzó la cifra de 2.000 millones de usuarios a nivel global.
De todos modos, cabe recordar aquí que durante el proceso de adquisición, a la hora de recibir los permisos por parte de la Comisión Europea, Facebook aseguró que no tenían una forma fiable y automática de relacionar las cuentas de WhatsApp y Facebook de sus usuarios. Sin embargo, una vez terminada la operación anunciaron que empezarían a combinar estos datos, lo que hizo que la UE les acusara de proporcionar información engañosa.
Cuánta información maneja WhatsApp
Sin embargo, este asunto sobre qué hace la empresa con toda la información que tiene de sus usuarios no es para nada clara: WhatsApp presume del cifrado de extremo a extremo y de preservar la privacidad de los mensajes que nos enviamos con nuestros contactos. De lo que no habla tanto es de los metadatos a los que sí accede y su conexión de esta información con la que maneja Facebook que ha sido la causa de la mayor polémica de la aplicación de mensajería en los últimos tiempos. Hablamos de las nuevas condiciones de uso de Whatsppque arrancarán en mayo y que analizaremos más adelante.
Hace unos meses, Apple comenzó a poner en marcha sus etiquetas de privacidad (privacy labels) en la App Store, y con ellas «se chiva» de los datos que recolectan las aplicaciones. En el caso de WhatsApp se deja claro cómo esta herramienta recolecta contactos de nuestro móvil, datos comerciales cuando usamos servicios de Facebook o la IP que puede servir para geolocalizarnos con cierta precisión.
Y hay que recordar que al usar esta herramienta de mensajería le das estos permisos: Micrófono, Almacenamiento, Contactos, Fotos/multimedia/archivos, Teléfono, Ubicación, Identidad, Información sobre la conexión Wi‑Fi, Historial de aplicaciones y del dispositivo, SMS, Cámara e ID de dispositivo e información de llamada. Ni más ni menos. Es por esto que suele decirse que «si un producto es gratuito, el producto eres tú«.
Como ha publicado Bloomberg, aunque la aplicación gana relativamente poco dinero ahora, Facebook ve la mensajería privada como la base de su próximo gran negocio. Cabe decir que esto le plantea uno de sus mayores retos, sobre todo por las normas antimonopolio a las que se enfrentan en muchos países en los que opera.
WhatsApp como complemento perfecto a los escaparates de Instagram y Facebook

Mientras que no está claro si nuestros datos se monetizan, lo que sí sabemos es que WhatsApp se está conformando como «la caja registradora» (palabras literales de Matt Idema, director de operaciones de la marca) o el canal creado para una comunicación entre consumidor y vendedor, después de el usuario haya visto productos o servicios interesantes sobre Facebook o sobre Instagram.
Por su parte, Mark Zuckerberg ve la posibilidad de transformar esa base de usuarios (los más de 2.000 millones mundiales mencionados) en un centro de beneficios, al atraer a los minoristas para que vendan bienes y servicios dentro de WhatsApp, o para que utilicen la aplicación para gestionar problemas de atención al cliente que, de otro modo, requerirían un correo electrónico o una llamada telefónica.
(Genbeta)







