Periodista denuncia intento de silenciarlo y reafirma que no cederá ante presiones del excandidato presidencial conocido como “el Cobrador”
Santo Domingo.- El periodista José Peguero, director de Ensegundos.do y productor del programa Exclusivas de José Peguero, rechazó de manera contundente el acuerdo de conciliación planteado por Roque Alejandro Espaillat Tavárez, conocido como “el Cobrador”.

La propuesta exigía que Peguero admitiera públicamente haberlo difamado e injuriado tras difundir una entrevista con Rafael Guerrero Méndez en junio de 2024, condición que el comunicador calificó como un intento de coartar la libertad de prensa.
Peguero confirmó que mantendrá firme la demanda civil y penal, que busca una compensación de 10 millones de pesos y un año de prisión, y advirtió que no se dejará intimidar por el excandidato presidencial del Partido Esperanza Democrática.
“Amparado en la Ley 53-00 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, Roque Espaillat pretende silenciar cuestionamientos vinculados a procesos judiciales de su hijo y de su exesposa. Estos hechos constan en los registros de Santiago desde 2008 y fueron ampliamente divulgados por la prensa”, afirmó.
El periodista precisó que ofreció a Espaillat la oportunidad de responder a los señalamientos, pero este se negó reiteradamente a dar explicaciones. Inicialmente, Peguero había mostrado disposición a un acuerdo, sin embargo, decidió romper las negociaciones cuando se modificaron los términos, ya que la fiscal María Miguelina Palma había establecido que no habría reconocimiento de difamación o injuria.
Finalmente, el comunicador llamó a periodistas, comunicadores y youtubers a reflexionar sobre el espacio que se brinda a quienes se presentan como “salvadores de la democracia”, al tiempo que agradeció el respaldo recibido de sus colegas.
El abogado Carlos Manuel Mesa, representante legal de Peguero, señaló que su cliente asumió esta postura tras acoger las recomendaciones de defensa, que desde la primera audiencia advirtió sobre la intención de incriminarlo para forzar una admisión inexistente.







