WASHINGTON (AP) — El personal de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en todo el mundo buscaba respuestas el miércoles mientras se preparaban para empacar o sacar a sus hijos de la escuela después de una repentina orden de la administración Trump que retiró a casi todos ellos del trabajo y del campo.
En Washington, legisladores demócratas y otros partidarios de USAID organizaron manifestaciones para protestar contra el desmantelamiento de la agencia gubernamental independe establecida hace seis décadas. USAID ha sido una de las agencias más afectadas ya que la nueva administración y el equipo de reducción de presupuesto de Elon Musk apuntan a programas federales que dicen son un desperdicio o no están alineados con una agenda conservadora.
Las embajadas de Estados Unidos en muchos de los más de 100 países donde opera USAID convocaron asambleas municipales de emergencia para los miles de empleados y contratistas de la agencia que buscaban respuestas. Los funcionarios de la embajada dijeron que no se les había dado ninguna orientación sobre qué decir a los empleados, especialmente a las contrataciones locales, sobre su estado laboral.
Un contratista de USAID en Oriente Medio dijo que el cierre lo puso a él y a su familia en peligro, incapaces de alcanzar al gobierno de Estados Unidos para pedir ayuda si fuera necesario. De repente, a inicios de esta semana, ya no pudo conectarse al correo electrónico del gobierno y otros sistemas, y una aplicación de “botón de pánico” de emergencia fue eliminada de su smartphone.






