SANTO DOMINGO. — La selección de República Dominicana se declara lista para disputar el Clásico Mundial de Béisbol, que inicia el 6 de marzo en Miami, con una plantilla repleta de estrellas de Grandes Ligas y la firme misión de reconquistar el título obtenido de manera invicta en 2013. El torneo representa uno de los compromisos deportivos más esperados por la afición dominicana en los últimos años.
La novena quisqueyana disputará la fase de grupos en el loanDepot Park, sede de los Miami Marlins, un escenario que se anticipa favorable gracias a la amplia presencia de la diáspora dominicana en esa ciudad. El certamen también tendrá partidos en Houston, San Juan y Tokio.
El equipo estará dirigido por la leyenda de Grandes Ligas Albert Pujols, quien asume el reto de conducir a un grupo que combina experiencia probada y juventud explosiva. En el cuadro interior destacan Manny Machado y Ketel Marte, mientras que Juan Soto encabeza la ofensiva como principal figura del conjunto.
El jardín dominicano luce como uno de los más temidos del torneo, integrado por Soto junto a Julio Rodríguez y Fernando Tatis Jr., una combinación de poder, velocidad y dinamismo que coloca al equipo entre los favoritos al título.
En el montículo, la rotación proyectada incluye a Cristopher Sánchez, Brayan Bello, Luis Severino y Sandy Alcántara, conformando un cuerpo de lanzadores sólido. No obstante, la administración del bullpen será clave debido a las restricciones de conteo de lanzamientos establecidas para proteger la salud de los jugadores.
Como parte de su preparación, el conjunto dominicano disputará dos partidos de exhibición ante los Detroit Tigers los días 3 y 4 de marzo en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, encuentros que servirán para ajustar la alineación antes del debut oficial.
En la primera fase del torneo, República Dominicana enfrentará a Nicaragua (6 de marzo), Países Bajos (8 de marzo), Israel (9 de marzo) y Venezuela (11 de marzo), en un grupo que exigirá máxima concentración desde el primer lanzamiento.
El recuerdo del campeonato perfecto de 2013 permanece como referente para una generación que busca reafirmar el dominio dominicano en el béisbol mundial. Con talento de élite y el respaldo incondicional de su fanaticada, la selección nacional parte hacia Miami con un solo objetivo: volver a levantar la corona del Clásico Mundial.







