La Antigua Orden Dominicana, liderada por Ángelo Vásquez, convocó una concentración frente al Altar de la Patria, en el Parque Independencia, para expresar su rechazo a la presencia ilegal de haitianos en el país. Durante la actividad, Vásquez hizo un llamado a la unidad nacional en defensa de la soberanía dominicana, advirtiendo que, de ser necesario, paralizarían el país para evitar que los manifestantes haitianos celebraran su actividad en el mismo lugar.
Sin embargo, las autoridades bloquearon el acceso al parque, impidiendo que la concentración tuviera lugar. Ante esta situación, los organizadores de la Antigua Orden se retiraron del lugar, argumentando que las condiciones para la actividad habían sido cumplidas por las autoridades. Vásquez aseguró que la protesta era solo el inicio de un movimiento nacional por la defensa de la identidad dominicana y su soberanía.
La izquierda marcha por la soberanía nacional
Simultáneamente, varias organizaciones de izquierda dominicana realizaron una marcha en conmemoración del 60 aniversario de la Revolución de Abril de 1965, cuyo objetivo fue reivindicar la soberanía del país frente a las presiones externas, especialmente de Estados Unidos. Bajo el lema “Patria o muerte” y con consignas como “No al fascismo”, los manifestantes exigieron la defensa de la independencia nacional y criticaron lo que consideran un sometimiento del país al capital internacional.
Uno de los voceros más destacados en la marcha, Manuel María Mercedes, manifestó que la soberanía dominicana está siendo “pisoteada” por la influencia extranjera, y se comprometió a seguir luchando por un país libre de injerencias externas.
Confrontación entre sectores de izquierda y derecha.
El día no estuvo exento de confrontaciones. Durante las movilizaciones, se reportó un incidente entre los manifestantes de izquierda y los miembros de la Antigua Orden Dominicana. Según denunció la activista política Virtudes Álvarez, miembros de la Antigua Orden agredieron a los participantes de la marcha por la Revolución de Abril, lo que generó tensiones y altercados en el lugar. La intervención de las autoridades logró controlar la situación y evitar mayores enfrentamientos.
Las movilizaciones del 27 de abril ponen de manifiesto las profundas divisiones en la sociedad dominicana respecto a la migración haitiana y la defensa de la soberanía nacional. Mientras que algunos sectores exigen un control más estricto de la inmigración y una postura más firme frente a las influencias extranjeras, otros abogan por la unidad y la preservación de la independencia nacional. Estos temas continúan siendo un foco de tensión y debate en el país.






