El presidente brasileño sufre un nuevo episodio de salud y se le recomienda reposo en su residencia oficial
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue dado de alta este lunes tras ser atendido por un episodio de laberintitis, una condición que afecta el oído interno y provoca vértigo y desequilibrio.

Lula, de 79 años, fue ingresado al Hospital Sirio-Libanés de Brasilia luego de presentar malestar tras el almuerzo. Los exámenes médicos, incluyendo pruebas de sangre e imágenes cerebrales, no mostraron alteraciones graves. Los médicos confirmaron el diagnóstico de laberintitis y recomendaron que el mandatario permanezca en reposo en el Palacio de la Alvorada, su residencia oficial.
“El presidente está bien, estable y recuperándose”, informaron fuentes oficiales.
Este episodio se suma a otros problemas de salud recientes. En octubre de 2024, Lula sufrió una caída en el baño, que le provocó una hemorragia intracraneal. Posteriormente, fue sometido a una cirugía para drenar un hematoma y pasó varios días en cuidados intensivos.
Aunque ha retomado una agenda política activa tras aquella recuperación, su estado de salud ha generado preocupación en el escenario político, especialmente de cara a las elecciones presidenciales de 2026, donde aún no ha confirmado si buscará la reelección.







