Las amenazas de Barbecue encienden las alarmas en la frontera y ponen en riesgo a dominicanos en Haití.
Santo Domingo, 13 de mayo de 2025 — En medio del agravamiento de la crisis sociopolítica en Haití, el líder de la coalición de pandillas G9, Jimmy Chérizier, mejor conocido como “Barbecue”, difundió un video a través de las redes sociales en el que lanza duras amenazas contra ciudadanos dominicanos que residen en territorio haitiano.
En sus declaraciones, Chérizier afirmó: “Hasta que no seamos dueños de toda la isla, no nos rendiremos”, dejando entrever una visión territorial extrema y provocadora. Además, advirtió que, de continuar lo que él percibe como una actitud indiferente de los dominicanos frente a la crisis haitiana, podrían ocurrir actos violentos como “cortar cabezas y quemar cuerpos y casas”.

Estas declaraciones han causado preocupación tanto a nivel nacional como internacional, especialmente en un contexto donde la violencia de las pandillas ha alcanzado niveles sin precedentes en Haití, obligando a miles de personas a desplazarse y paralizando buena parte del funcionamiento del Estado.
Ante este panorama, la comunidad internacional ha comenzado el despliegue de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), liderada por Kenia, con el objetivo de apoyar a las fuerzas locales haitianas a recuperar el control del país. La misión, respaldada por Naciones Unidas, busca frenar el avance de grupos como el que lidera Barbecue, que controlan sectores estratégicos de Puerto Príncipe y otras zonas clave.
Mientras tanto, las autoridades dominicanas han reforzado la vigilancia a lo largo de la frontera con Haití y mantienen bajo observación todos los movimientos relacionados con estos grupos armados. Hasta el momento, no se ha emitido una respuesta oficial del gobierno dominicano sobre las amenazas de Chérizier, aunque fuentes militares aseguran que se mantienen en “estado de alerta preventiva”.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos han advertido sobre el peligro que corren los ciudadanos dominicanos que permanecen en territorio haitiano, y han instado a las autoridades a tomar medidas diplomáticas y de protección inmediatas.
La situación en Haití sigue siendo incierta, con un liderazgo político fragmentado y una población atrapada entre la violencia de las pandillas y la espera de una solución internacional.






