NUEVA YORK.- La ciudad de Nueva York amaneció este lunes bajo estrictas medidas de seguridad por la llegada de más de 150 jefes de Estado y de Gobierno a la Asamblea General de las Naciones Unidas, en un momento que el secretario general António Guterres describió como “aguas turbulentas e inexploradas”.

Drones, helicópteros y agentes fuertemente armados patrullan las inmediaciones del East Side de Manhattan, mientras que la policía también reforzó la vigilancia en lugares de culto ante la celebración del Rosh Hashaná. Las autoridades aseguraron que no existen amenazas específicas ni creíbles.
La cumbre anual se desarrolla con la guerra en Gaza como epicentro de la agenda, tras una nueva ofensiva israelí en Ciudad de Gaza y un informe de expertos que acusó a Israel de cometer genocidio, denuncia rechazada por el gobierno hebreo. El embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansour, advirtió que “Palestina será el gran elefante en esta Asamblea”.
Otros temas clave incluyen la guerra en Ucrania, el cambio climático, la regulación de la inteligencia artificial y la falta de financiamiento para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible al 2030.
La sesión también marca la primera intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su segundo mandato. Analistas prevén que el liderazgo estadounidense, su relación con la ONU y los recortes a los presupuestos de paz y cooperación internacional generen amplias tensiones.
“La cooperación internacional está bajo presiones nunca vistas en nuestras vidas”, alertó Guterres, quien llamó a los mandatarios a superar divisiones y tomar decisiones concretas frente a las crisis globales.



