Nueva York está “bajo ataque como nunca antes” con más de 100 espías de China, denuncia ex agente CIA

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La ciudad de Nueva York está “bajo un ataque como nunca antes” porque el gobierno chino ha acelerado sus esfuerzos de reclutamiento de espías, diagnosticó James M. Olson, ex jefe de contrainteligencia de la CIA.

Olson calculó “conservadoramente” que China tiene más de 100 oficiales de inteligencia operando en la ciudad actualmente. “Su programa de espionaje es enorme”, dijo a New York Post.Explotan agresivamente las redes sociales y buscan a chinoamericanos que sientan afecto por la Madre China”.

Ese parece ser el caso del oficial de policía de Nueva York Baimadajie Angwang, ciudadano estadounidense naturalizado, de ascendencia tibetana, arrestado el lunes 21 y expuesto como un presunto espía de China.

Angwang (33), ex infante de marina, sargento de la Reserva del Ejército de EE.UU. y honrado como “Policía del mes” en 2018, enfrenta cargos que incluyen actuar ilegalmente como agente de un gobierno extranjero, fraude electrónico y declaraciones falsas. Según la denuncia, “recibió múltiples transferencias electrónicas sustanciales” de China.

El miércoles, el Secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo que el consulado de China en Nueva York se está utilizando como un centro importante para los esfuerzos de espionaje de la nación comunista y que es probable que se produzcan más arrestos.

Olson describió a Angwang como una potencial “mina de oro” para China. “La policía, el ejército y la contrainteligencia son objetivos muy importantes”, explicó. “Los chinos estarían muy interesados ​​en alguien del Departamento de Policía de Nueva York que pueda obtener registros, proporcionar rastros, averiguar quién está bajo investigación”, dijo Olson, profesor de contrainteligencia en la Escuela de Gobierno y Servicio Público Bush de la Universidad de Texas A&M.

Para el proceso de reclutamiento la agencia de inteligencia de China inicia el contacto a través de alguien que tenga vínculos con el pasado del candidato potencial, según H. Keith Melton, coautor de “Spy Sites of New York City” y consultor histórico de la CIA. “Invitan al [recluta] a cenar, tal vez lo lleven a la ópera y eventualmente le pidan que haga algo gris por el bien de China”.

Olson explicó: “La gente está convencida de que lo que están haciendo no será perjudicial para los intereses de Estados Unidos, aunque, por supuesto, lo es”. “China tiene varios espías trabajando en un proyecto en particular. Por tanto, [un agente] puede estar obteniendo pequeñas piezas de información, que parecen intrascendentes, pero son parte de un plan más amplio”.

A Angwang “Lo utilizarían para averiguar qué está haciendo el Departamento de Policía de Nueva York en términos de vigilancia, las bases de datos que tienen, lo que están conociendo sobre los representantes de China en la ONU y los funcionarios del consulado”, según Olson.

Un indicio potencial fue que Angwang realizó varios viajes a China a pesar de haberse establecido en EE.UU. como solicitante de asilo.

“Si tienes familia en China” -como Angwang, incluidos sus padres que según pertenecen al Partido Comunista- “pueden recibir favores o no. Es un juego duro”, dijo Olson. “Ellos (el gobierno) averiguan qué tipo de asistencia necesitas, ya sea visas para que puedas ver a tu familia, becas, dinero”.

Olson, autor de “To Catch a Spy: The Art of Counterintelligence”, dijo que Angwang “podría haber estado ganando miles de dólares al mes”.

Además, “A los colaboradores les pueden sugerir ir a China para recibir información, compensación y requisitos de recopilación de inteligencia. Eso les permitirá reunirse con [el espía] en su propio territorio, donde podrá ser evaluado y tratado como un VIP”, añadió Olson. “[Espiar] se expresará como una ayuda a sus compatriotas chinos”.

Si bien las autoridades no han revelado cómo se descubrieron las presuntas actividades de Angwang, Olson sugirió que “Podría ser que fue indiscreto; tal vez se jactó ante la gente o tal vez gastó su dinero descuidadamente “.

Y no es que China vaya a rescatarlo. “Ha sido abandonado. Pero éste es el costo de hacer negocios”, explicó Olson, basándose en su experiencia en tales asuntos. “Los chinos tienen tantos activos en Estados Unidos que pueden permitirse perder algunos”.

(El Diario)