En la ONU, advierte que la crisis amenaza la paz regional y pide revitalizar el multilateralismo
Nueva York.– El presidente Luis Abinader lanzó este miércoles un llamado enérgico a la comunidad internacional durante su discurso en la 80ª Asamblea General de la ONU, exigiendo acción inmediata frente a la crisis de Haití y defendiendo la necesidad de renovar el multilateralismo.

“Con responsabilidad y coherencia, he sostenido ante esta Asamblea y en todos los foros internacionales que la crisis multidimensional de Haití representa una grave amenaza a la paz y la seguridad para República Dominicana y la región”, afirmó.
Abinader describió la situación como “una tragedia humana sin precedentes” marcada por violencia extrema, colapso institucional y el control territorial de bandas criminales que —según dijo— deben ser tratadas como terroristas y “no pueden ser objeto de negociación alguna”.
El mandatario recordó que la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) aprobada por el Consejo de Seguridad sigue sin alcanzar la escala y el financiamiento necesario. Respaldó el proyecto de resolución de Panamá y EE.UU. para reforzar la misión con un mando más fuerte, metas claras y apoyo directo de Naciones Unidas.
“La ONU no puede limitarse a registrar crisis: debe ser brújula en la tormenta y faro en la noche”, advirtió Abinader, alertando que si la organización no se transforma, corre el riesgo de caer en la irrelevancia.
Multilateralismo en crisis y liderazgo latinoamericano
El jefe de Estado sostuvo que el multilateralismo atraviesa “desafíos profundos” por la crisis financiera de la ONU y la incapacidad para detener conflictos globales. Instó a revitalizar la institución con la iniciativa ONU80 y planteó que ha llegado el momento de que una mujer latinoamericana o caribeña asuma la Secretaría General.
Nuevo pacto financiero y justicia climática
Abinader también reclamó un nuevo pacto financiero internacional, con acceso a fondos concesionales, alivio de deuda y cooperación técnica real para países en desarrollo.
Resaltó avances de República Dominicana en la Agenda 2030 —como la reducción de la pobreza del 25.8 % en 2019 al 18.05 % en 2025— y exigió justicia climática para los pequeños Estados insulares, al denunciar los impactos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la amenaza del sargazo en el Caribe.
Llamado a la acción colectiva
El presidente concluyó elevando la voz de República Dominicana ante la ONU:
“Que la paz no sea un anhelo, sino una decisión de todos. Ese es nuestro clamor. Ese es nuestro sueño. Ese debe ser nuestro pacto común”.






