El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, llega a la capital del país para sentarse a un Gran Jurado para la lectura de los cargos que se le imputan.
Este jueves, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a Washington DC, donde está citado para la lectura de los cargos que se le imputan por supuestamente intentar revertir el resultado de las elecciones de 2020, en la que perdió frente a Joe Biden. Esta es la tercera vez en cuatro meses que el expresidente se sienta delante de un banquillo.
Un gran jurado de Washington ha investigado las acciones del republicano después de que se conocieran los resultados de los comicios que le dieron la presidencia a los Demócratas y que culminaron en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 por parte de sus seguidores. «A pesar de haber perdido, el acusado estaba decidido a permanecer en el poder«, sostiene la acusación.
El fiscal especial Jack Smith ha presentado cuatro cargos contra el exmandatario: conspiración para defraudar a EEUU, conspiración para obstruir un procedimiento oficial, obstrucción e intento de obstruir un procedimiento oficial y conspiración contra derechos. Por la primera le podría caer una pena máxima de cinco años de cárcel; por la segunda y la tercera, veinte años de prisión, respectivamente, y por la cuarta, diez años.
Es previsible que Trump se declare no culpable, al igual que ha hecho en las dos imputaciones penales previas que ha recibido. Trump está acusado en Nueva York por un supuesto soborno a la actriz porno Stormy Daniels (con la que mantuvo un «affaire» en el pasado) en la campaña electoral de 2016 para comprar su silencio, y en Florida por llevarse y mantener ilegalmente en su mansión de Mar-a-Lago documentos clasificados de la Casa Blanca.
Con la mirada puesta en los comicios de 2024; Trump, quien encabeza las encuestas para ser elegido candidato a representar a los Republicanos, dejaría un panorama electoral nunca antes visto en Estados Unidos. Si el expresidente es reelegido mientras enfrenta diferentes causas penales, podría desestimar su culpa influyendo en el Departamento de Justicia, como ha sugerido que podría hacer. Por otro lado, si hubiese una sentencia en firme, lo más probable es que se indulte a sí mismo, como sugirió en 2018, cuando dijo que tenía el «derecho absoluto» de hacerlo.
La llegada de Trump
Trump llegó al aeropuerto Ronald Reagan de la capital de EEUU a bordo de su avión, el Trump Force One, que poco antes había partido del aeródromo de Newark, en Nueva Jersey. Previamente, la caravana de vehículos de Trump, quien como expresidente tiene protección del servicio secreto de EEUU, había llegado procedente de su club de golf de Bedminster. A su llegada se vio a Trump, vestido con traje azul y corbata roja, con semblante serio, bajando de las escaleras el avión antes de subir al coche que lo esperaba en la pista. Antes de montar al vehículo dijo «gracias» a los periodistas congregados a pie de pista.
Cuando se encontraba volando a Washington DC, Trump utilizó su red social, Truth, para clamar contra del presidente, Joe Biden, además del lugar y la jueza elegidos para este caso. «Biden y su familia roban Millones y Millones de Dólares, incluyendo Sobornos de países extranjeros, y yo voy a DC para ser arrestado por protestar contra unas elecciones fraudulentas. Un lugar injusto, una jueza injusta. Somos una nación en declive. ¡¡¡MAGA Make America Great Again)!!!», escribió Trump.
El exgobernante se encuentra acompañado por dos de sus abogados y varios responsables de su campaña electoral. Trump tiene que comparecer hoy ante la jueza Moxila Upadhyaya en el tribunal federal del Distrito de Columbia, donde se ubica Washington, para la lectura de los cargos.
Pro y anti Trump
Algunos seguidores y detractores del expresidente Trump se concentran en las inmediaciones del tribunal federal del Distrito de Columbia, dejando escenas de lo más pintorescas.
Un simpatizante con una máscara de Trump a bordo de un vehículo que emula la limusina presidencial y un hombre vestido de prisionero para exigir el encarcelamiento del exmandatario son algunos de los ejemplos del «circo» montado alrededor del juzgado E. Barrett Prettyman, sede de la corte que lleva el caso, en la capital de EEUU. La sede del tribunal está protegida por la policía y centenares de periodistas se congregan a su alrededor, mientras que los seguidores y detractores de Trump apenas son decenas, pero se hacen oír con gritos y megáfonos.
Un grupo de afroamericanos se pasea con camisetas que dicen «Negros por Trump», mientras que otros exigen la liberación de lo que consideran «presos políticos» por el asalto al Capitolio o cargan banderas con el rostro del expresidente, gran favorito en las primarias republicanas para las elecciones del próximo año. Pero también hay personas que gritan «qué día tan feliz», que llaman «perdedor» al republicano o que aprovechan la congregación para vender pins «antitrumpismo».
«Es tiempo de que el Departamento de Justicia vea la verdad: que este tipo es culpable de cargos criminales y que tiene que servir tiempo en la cárcel», dijo a efe Dominique Santana sobre el expresidente. Este hombre de origen cubano llegó a las puertas del tribunal con un vestido de presidiario de rayas blancas y negras, grilletes en las manos y un cartel con un fotomontaje de Trump arrestado y rapado.
Considera al expresidente una «rata graduada en la escuela de las ratas» y lo acusa de haber convertido a Estados Unidos en un «circo». «Tengo que venir disfrazado de payaso, esto es demasiado», exclamó. Santana ya estuvo semanas atrás en la corte de Miami, donde Trump compareció por haberse llevado documentos clasificados de la Casa Blanca. En aquella ocasión fue arrestado tras abalanzarse contra la camioneta del republicano. «Espero que hoy no pase lo mismo», bromeó.
Desde el vecino estado de Virginia llegó Jason Hudson portando orgulloso su gorra de Make America Great Again, el lema de campaña Trump, y una camiseta que reza «Donald Trump Matters» (Donald Trump importa), que emula el mensaje por los derechos de los afroamericanos «Black Lives Matter» (las vidas negras importan).
«Esto no es propio de Estados Unidos, no es el motivo por el cual mi abuelo luchó en la Segunda Guerra Mundial», dijo a efe. Este hombre considera que el ataque al Capitolio fue «una desgracia», pero exime de responsabilidad al exmandatario. «No me gustó. Todos ellos tienen que ser encarcelados. Cuando Trump dijo que marcharan al Capitolio, no pidió que lo quemaran. Creo que lo malinterpretaron», afirmó Hudson, quien ahora cree que Trump puede acabar en la cárcel.







