El mandatario chino se compromete a no enviar armas a Teherán y facilita el tránsito en el estrecho de Ormuz tras su encuentro con Donald Trump

En un movimiento que redefine el tablero geopolítico actual, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló que su homólogo chino, Xi Jinping, ha ofrecido formalmente su «ayuda» para mediar en el conflicto con Irán y facilitar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Durante una entrevista concedida a Fox News tras su histórica reunión en Pekín, Trump destacó la disposición del líder chino para alcanzar un acuerdo, citando textualmente las palabras de Xi: “Si puedo ser de alguna ayuda, me gustaría serlo”.

Esta sorpresiva cooperación se sustenta en compromisos militares de alto nivel. Según detalló el mandatario estadounidense, Xi Jinping se habría comprometido explícitamente a no suministrar equipamiento militar al régimen iraní, una concesión que Trump calificó como una «declaración importante». No obstante, la postura de China mantiene un matiz pragmático y económico, ya que el gigante asiático reconoció su dependencia energética al confirmar que seguirán comprando crudo a Irán por ser uno de sus principales proveedores.

La influencia de Pekín sobre Teherán ya ha comenzado a materializarse en el terreno. Medios iraníes vinculados a la Guardia Revolucionaria informaron que, coincidiendo con la llegada de Trump a China, Irán autorizó el tránsito de buques chinos a través del estrecho de Ormuz bajo protocolos específicos. Este gesto de distensión en una de las rutas marítimas más críticas del mundo subraya el rol de China como puente entre las potencias en conflicto.

El encuentro no solo tuvo tintes diplomáticos, sino también un marcado carácter empresarial de élite. La cumbre contó con la presencia de figuras clave de la tecnología mundial como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia), quienes acompañaron a la delegación estadounidense, aunque su nivel de participación activa en las negociaciones privadas aún no ha sido confirmado oficialmente.

Para consolidar este acercamiento, la jornada culminó con un gesto de cortesía diplomática de alto impacto. Durante el banquete de Estado en Pekín, el presidente Trump extendió una invitación formal a Xi Jinping y a la primera dama, Peng Liyuan, para visitar la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre, proyectando una posible hoja de ruta para la estabilidad global en los próximos meses.

Efe.

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