El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reiteró este martes su rechazo firme a cualquier acuerdo de paz que implique entregar territorios a Rusia, asegurando que una solución duradera al conflicto debe excluir “recompensas” para el presidente ruso, Vladímir Putin.
Durante una intervención virtual en una cumbre celebrada en Polonia, Zelenski advirtió que aceptar la ocupación rusa de territorios ucranianos sería una grave injusticia y un mal precedente para el orden internacional. “Todos queremos que esta guerra termine de manera justa, sin recompensas para Putin, especialmente sin territorios”, afirmó.
Estas declaraciones surgen en medio de reportes internacionales que indican que Estados Unidos estaría considerando un escenario de fin del conflicto en el que Rusia conservaría los territorios que actualmente ocupa, incluyendo la península de Crimea, anexada en 2014. Zelenski ha rechazado en múltiples ocasiones esta posibilidad, insistiendo en que la soberanía ucraniana es innegociable.
El mandatario también se refirió a la propuesta del Kremlin de implementar un alto al fuego entre el 8 y el 10 de mayo, coincidiendo con el Día de la Victoria en Rusia. Kiev calificó la iniciativa como un gesto simbólico sin valor real, y propuso en su lugar una tregua inmediata y de al menos 30 días que permita avanzar hacia negociaciones serias.
“¿Por qué esperar al 8 de mayo?”, cuestionaron autoridades ucranianas. “Si realmente hay voluntad de paz, el cese de hostilidades debe comenzar de inmediato”, agregaron.
Pese a las crecientes presiones internacionales para poner fin al conflicto, las negociaciones para una tregua más amplia siguen estancadas. Rusia ha rechazado la propuesta ucraniana de una pausa más prolongada, argumentando que Ucrania podría usar ese tiempo para rearmarse.
Zelenski reafirmó su compromiso con la llamada “Fórmula de Paz” de Ucrania, que incluye la retirada completa de las fuerzas rusas, la restauración de las fronteras de 1991 y la implementación de garantías internacionales de seguridad.
El conflicto, iniciado con la invasión rusa en febrero de 2022, ha dejado decenas de miles de muertos, millones de desplazados y una región profundamente inestable. La comunidad internacional sigue de cerca los próximos pasos, en medio de temores de una prolongación del enfrentamiento o una escalada mayor.






