Un error de estrategia de McLaren costó caro a Lando Norris y Oscar Piastri —dos de los principales aspirantes al campeonato— y dejó a Max Verstappen con la oportunidad de asegurar su quinto título consecutivo el próximo fin de semana en Abu Dabi. La equivocación en plena carrera del Gran Premio de Catar modificó por completo un escenario que parecía favorable para los pilotos de la escudería papaya.
En el paddock de Lusail, las caras de frustración en McLaren contrastaban con la satisfacción visible en Red Bull, principal beneficiado de la decisión estratégica. Piastri, que finalizó segundo detrás de Verstappen, reconoció que la situación era “difícil de digerir” tras perder una carrera que tenían bajo control.
Días antes, el director de McLaren, Zak Brown, había comparado a Verstappen con un “monstruo de película de terror”, comentario que el neerlandés tomó con humor al responder: “¡Que me llame Chucky!”. Sin embargo, en la pista, “Mad Max” se limitó a capitalizar el nuevo error del equipo británico, que volvió a comprometer sus posibilidades en la lucha por el título.







