SANTO DOMINGO.– El reconocido cineasta dominicano Alfonso Rodríguez se sumó a la lista de íconos destacados en la nueva edición de Top 13 by Isaura Taveras, espacio en el que habló sin rodeos sobre su visión crítica de la industria cinematográfica nacional, el alcance de la televisión y los desafíos que enfrenta la Ley de Cine.
Creador de producciones emblemáticas como Ciudad Nueva, Los Electrolocos y La Ciguapa, Rodríguez afirmó que valora profundamente el impacto masivo de la televisión, aunque, fiel a su estilo directo y con un toque de humor, confesó que su motivación es muy clara: “el billete”. Más allá de la broma, subrayó una convicción personal que ha marcado su trayectoria: “Se aprende de los fracasos más que de los éxitos”.
Al referirse a la Ley de Cine, el cineasta aseguró que esta normativa se ha convertido en un referente internacional, citada y replicada en América Latina, Europa y hasta en Los Ángeles, debido a su estructura “única”. No obstante, advirtió que su éxito ha generado un crecimiento que hoy resulta difícil de sostener.
“Nosotros no sabíamos que la ley iba a funcionar tan bien; se nos fue de la mano”, explicó. Detalló que, tras iniciar con ocho películas en el primer año, la producción aumentó progresivamente hasta alcanzar cerca de 30 filmes anuales a partir de 2020, junto con presupuestos cada vez más elevados. “La ley no funciona con tanto gasto local, porque ese gasto lo paga la película que viene de fuera. Tenemos que bajar los presupuestos y hacer menos películas”, sentenció.
Rodríguez también respondió a las críticas que ha recibido por su postura, especialmente de quienes lo acusan de “traidor” al plantear la necesidad de reformar la Ley de Cine mientras trabaja en el gobierno. Al respecto fue tajante: “Yo probablemente saldré del gobierno en 2026 y seguiré diciendo lo que hay que hacer con la Ley de Cine. Yo no vivo del gobierno, yo vivo de mi profesión”.
Al cerrar su intervención, el cineasta se definió como un hombre coherente con sus principios. “Nunca he hecho lo mal hecho y duermo tranquilo”, afirmó, dejando claro que su postura no responde a intereses políticos, sino a la experiencia de quien ha vivido y construido el cine dominicano desde dentro.






