Islamabad responde con fuerza a la “Operación Sindoor” lanzada por India tras un atentado en Pahalgam. La tensión entre ambas potencias nucleares vuelve a escalar peligrosamente.
Islamabad / Nueva Delhi — 8 de mayo de 2025.- La ya tensa relación entre India y Pakistán volvió a recrudecerse este miércoles, luego de que el gobierno paquistaní confirmara el derribo de cinco aviones de combate indios y un dron tras los ataques aéreos lanzados por Nueva Delhi como parte de la denominada “Operación Sindoor”.
Según declaraciones del ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, las aeronaves abatidas fueron tres cazas Rafale, un MiG-29, un Su-30MKI y un dron de vigilancia Heron. Este evento marca la primera vez que se confirma la pérdida de un Rafale en combate, un hecho considerado significativo por analistas militares.

La operación india fue lanzada en represalia por el atentado suicida ocurrido el pasado fin de semana en la localidad de Pahalgam, en la Cachemira india, donde murieron al menos 26 personas, incluyendo varios policías. Las autoridades indias afirmaron haber atacado “infraestructuras terroristas” dentro del territorio controlado por Pakistán.
Por su parte, Islamabad calificó el ataque como una violación flagrante de su soberanía y afirmó que los bombardeos provocaron la muerte de 26 personas y dejaron al menos 46 heridos, algunos de ellos civiles, además de causar daños estructurales a una mezquita en Kotli, en la región de Azad Cachemira.
Reacciones internacionales
El incidente ha generado una rápida reacción en la comunidad internacional. Naciones Unidas, Estados Unidos, China y la Unión Europea han expresado su profunda preocupación y han instado a ambos países a reducir la tensión y buscar una solución diplomática.
“No podemos permitir que este conflicto escale fuera de control entre dos naciones con capacidad nuclear”, advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres.
India, por su parte, ha negado oficialmente la pérdida de aeronaves y ha defendido la legitimidad de su operación como un “acto de autodefensa”. El gobierno de Narendra Modi asegura que no busca una guerra abierta, pero sí actuará “con firmeza” ante amenazas terroristas que provengan desde suelo paquistaní.
Cachemira, el epicentro eterno del conflicto
La región de Cachemira, disputada por India y Pakistán desde la partición de 1947, ha sido escenario de tres guerras y múltiples escaramuzas. Aunque ambas naciones firmaron un alto el fuego en 2003, los incidentes fronterizos han continuado con frecuencia.
Este nuevo episodio podría poner fin a años de relativa estabilidad en la región y encaminar a ambas potencias hacia un conflicto de consecuencias impredecibles.






