Venecia, Italia. – El popular actor y exluchador Dwayne “La Roca” Johnson sorprendió en la Mostra de Venecia con su faceta más íntima y vulnerable. Presentó este lunes en competición oficial la película The Smashing Machine, dirigida por Benny Safdie, donde interpreta al luchador de los 90 Mark Kerr, en un papel que marca un antes y un después en su carrera.
Durante la rueda de prensa, Johnson confesó que por años sintió que en Hollywood estaba “encasillado en la taquilla”:
“Yo tenía un deseo ardiente de ver qué más podía hacer. Emily (Blunt) y Benny me dijeron: ‘tú puedes crear otra cosa’. Ahora vivo mis sueños y hago lo que realmente me gusta”, afirmó con emoción.

Más allá de la lucha libre
Aunque la cinta retrata el mundo del wrestling en los 90, Johnson aclaró que la historia no es solo sobre la lucha, sino un relato profundo de amor y sacrificio. La película se centra en la relación entre Mark Kerr y Dawn (Emily Blunt), mostrando los altibajos de un romance marcado por la pasión, los sacrificios y la supervivencia en un ambiente hostil.
Johnson se identificó con su papel por su propia historia familiar:
“Sé lo que es ver a la mujer que amas sacrificar su vida por un hombre entregado a la lucha. Eso fue lo que vivió mi madre y lo que refleja Dawn en el filme”, explicó, recordando además a su padre, luchador y en su infancia, sin hogar, pero de un “amor inmenso” que lo inspiró para este rol.
Emily Blunt: un personaje diferente
La actriz británica destacó que preparar el papel fue un viaje emocional: se reunió con la verdadera Dawn, quien compartió con ella los sacrificios, frustraciones y el amor que vivió junto a Kerr.
“Me ofreció un espectro más completo de lo que es realmente una relación, con sus luces y sombras. Fue un reto único”, afirmó Blunt, quien calificó la experiencia como “visceral y emocionante” bajo la dirección de Safdie.
🎥 Una mirada distinta al wrestling
El director Benny Safdie explicó que se interesó en la cinta porque aquel mundo, aunque competitivo, estaba lleno de fraternidad y lazos humanos:
“Era una comunidad pequeña donde todos se conocían y se querían. Esa contradicción con la dureza de la lucha era algo precioso que quería explorar”, expresó.
Con The Smashing Machine, Johnson deja atrás la etiqueta de estrella taquillera para consolidarse como un actor capaz de explorar la vulnerabilidad, el amor y la transformación humana.



