Las previsiones de crecimiento para 2026 quedan en suspenso tras la operación militar en Caracas
El panorama del turismo en Venezuela, que hasta finales de 2025 se proyectaba como uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento para 2026, ha dado un giro abrupto hacia la incertidumbre tras la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en una operación militar atribuida a fuerzas de Estados Unidos, ejecutada en Caracas el pasado 3 de enero.
La situación contrasta de manera drástica con el cierre de 2025, año que el Ejecutivo venezolano calificó como de resultados récord para la actividad turística. Sin embargo, la intervención militar y el posterior anuncio del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que su país “gobernará” Venezuela hasta que se produzca una transición, han colocado en pausa los planes de apertura, promoción internacional e inversión del sector.
Un cambio de escenario abrupto
La operación en Caracas marcó un punto de inflexión para el turismo venezolano. Desde entonces, las proyecciones oficiales para 2026 han quedado condicionadas por la falta de certidumbre política y operativa, así como por el impacto diplomático de la intervención extranjera.
El anuncio de Washington sobre una administración transitoria ha generado cautela entre operadores turísticos, aerolíneas e inversionistas, que observan con atención el desarrollo del proceso anunciado.
Previsiones truncadas y nuevos flujos en pausa
Días antes de los acontecimientos, el Ministerio de Turismo (Mintur) había divulgado estimaciones optimistas que apuntaban a un repunte del turismo receptivo en 2026. Entre los planes destacados figuraba la llegada de más de 6,000 turistas rusos, mediante acuerdos con operadoras como Pegas Touristik y Hover Tour.
También se había anunciado el lanzamiento de un producto multidestino China–Cuba–Venezuela, concebido para estimular nuevas rutas aéreas y fortalecer la oferta de turismo de naturaleza y aventura, especialmente en el oriente y sur del país. Hoy, esos proyectos quedan sujetos a la evolución del nuevo escenario político.
2025: cifras récord antes del quiebre
Según datos oficiales, 2025 cerró con 3,443,966 turistas internacionales, lo que representó un crecimiento interanual de 44.56 % respecto a 2024. A nivel interno, se registraron más de 12.2 millones de movilizaciones nacionales durante temporadas altas, cifras presentadas como evidencia del dinamismo del sector.
Asimismo, se informó la validación de 1,250 rutas turísticas, con el objetivo de alcanzar 3,000 en 2026, además de la capacitación de más de 363,000 personas vinculadas a la actividad y la entrega de 3,759 nuevos registros a prestadores de servicios turísticos.
Inversión, conectividad y alianzas bajo presión
La ministra de Turismo, Leticia Gómez, había destacado proyectos de inversión hotelera y extrahotelera por 4.5 millones de dólares, enmarcando al turismo como uno de los 14 motores productivos del modelo económico nacional.
El impulso incluía mejoras en la conectividad aérea hacia destinos como Margarita y Los Roques, así como alianzas estratégicas con Rusia y China. Desde el sector privado, gremios como AVAVIT calificaban a 2026 como una “oportunidad de oro” para ampliar vuelos y acuerdos comerciales.
Ese horizonte, sin embargo, queda ahora en revisión.
Impacto inmediato y dudas sobre el futuro
La intervención militar ha provocado la paralización de procesos administrativos, ha elevado la tensión diplomática y ha generado incertidumbre sobre la continuidad de convenios internacionales. Rusia calificó los hechos como una “agresión armada”, añadiendo presión a la estabilidad de las alianzas existentes.
A ello se suma la declaración de Trump sobre la participación de grandes empresas estadounidenses en la reconstrucción de infraestructuras, un factor que introduce un cambio estructural en la orientación del sector turístico.
En este contexto, el turismo venezolano —que dependía de la estabilidad política y la reapertura internacional— queda a la espera de cómo evolucione la transición anunciada desde Washington, con un 2026 que pasó, en cuestión de días, de promesa de expansión a escenario de alta incertidumbre.
Fuente: Cordobabn.com






