La organización citó incertidumbre legal y problemas de seguridad, tras una edición marcada por renuncias, denuncias judiciales y señalamientos de manipulación.
CIUDAD DE MÉXICO.– La organización Miss Universo anunció el retiro de sus oficinas administrativas de Ciudad de México y su traslado a Nueva York, en medio de un escenario de investigaciones judiciales, conflictos internos y controversias que han sacudido al certamen tras su 74ª edición.
En un comunicado difundido durante el fin de semana, Miss Universo explicó que la decisión se tomó considerando factores como “la incertidumbre legal, la situación actual de seguridad y los ataques infundados y motivados políticamente” que, según indicó, afectan su estabilidad operativa. La organización también informó el nombramiento de María José Unda como nueva vicepresidenta de relaciones internacionales.
Nueva York, donde ahora se centralizarán nuevamente las operaciones, fue durante décadas la sede administrativa y operativa del certamen.
El anuncio se produce poco después de una turbulenta edición de Miss Universo celebrada en Tailandia, en la que fue coronada la mexicana Fátima Bosch. En paralelo, en México, la Unidad de Inteligencia Financiera bloqueó las cuentas bancarias del presidente de Miss Universo, el empresario Raúl Rocha Cantú, tras una investigación iniciada por la Fiscalía General por presuntos vínculos con tráfico de drogas, armas y combustible.
A nivel internacional, un tribunal en Tailandia emitió a finales de noviembre una orden de arresto contra Jakkaphong “Anne” Jakrajutatip, copropietaria de la organización, acusada de presunto fraude relacionado con la venta de bonos corporativos. Jakrajutatip es propietaria de JKN Global Group, empresa que adquirió Miss Universo en 2022 y que en 2023 vendió el 50 % de las acciones a Legacy Holding Group USA, propiedad de Rocha Cantú.
Las controversias no se limitaron al ámbito judicial. Antes del certamen, dos jueces renunciaron, y uno de ellos, el empresario Omar Harfouch, sugirió una posible manipulación en la selección de finalistas, acusación que fue rechazada por la organización. Tras la gala final, la representante de Costa de Marfil, Olivia Yacé, renunció a sus títulos regionales alegando coherencia con sus valores personales.
También se produjo un conflicto público entre el comité organizador de Miss Universo Tailandia y la ganadora del certamen. El director del comité, Nawat Itsaragrisil, presentó una denuncia por supuesta difamación contra Fátima Bosch tras un altercado difundido en redes sociales, lo que generó críticas y llevó a una disculpa posterior por parte del organizador.
En otro episodio que generó preocupación internacional, Miss Jamaica, Gabrielle Henry, regresó recientemente a su país tras permanecer varias semanas hospitalizada en Tailandia luego de sufrir una grave caída desde el escenario durante la competencia preliminar. La modelo sufrió una hemorragia intracraneal y otras lesiones de consideración.
Miss Universo informó que ha cubierto todos los gastos médicos y de rehabilitación de Henry, así como su traslado con escolta médica, y aseguró que asumirá los costos futuros derivados del incidente.
El traslado de la sede administrativa a Nueva York marca un intento de la organización por estabilizar su operación, luego de una de las etapas más convulsas en la historia reciente del certamen de belleza más reconocido del mundo.



