Rusia se plantea si vale la pena seguir cooperando con instituciones europeas

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Rusia se plantea si merece la pena seguir cooperando con las instituciones europeas mientras Bruselas mantenga la misma actitud respecto a Rusia y Bielorrusia, aseguró este jueves el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

“Nosotros ya no pensamos en cómo tratar los asuntos (…), sino en entender si tiene algún sentido tratar con las instituciones europeas, mientras sigan trabajando como hasta ahora”, aseveró en rueda de prensa tras su reunión en Minsk con su homólogo bielorruso, Vladímir Makéi.

El jefe de la diplomacia rusa, que se reunirá seguidamente con el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, constató que las relaciones actuales entre Moscú y Bruselas son “complicadas”.

“La razón radica en una conducta que no es digna de socios y a menudo es inamistosa por parte de varios países de la Unión y que cuenta con la aprobación de toda la UE”, explicó en una intervención retransmitida por la Cancillería rusa.

Según Lavrov, muchos países de la UE son incapaces de dejar a un lado “la costumbre arrogante de tratar con otros (países) desde posiciones de fuerza”.

“Esta costumbre limita las posibilidades del restablecimiento de un diálogo basado en el respeto mutuo y en igualdad de derechos”, afirmó.

El ministro de Exteriores ruso observó que incluso la actitud de Bruselas respecto a los países de la Asociación Oriental (programa con el que Bruselas coopera con antiguas repúblicas soviéticas) no es igual con todos ellos.

“La cooperación con los países de ‘segunda clase’, entre los que, junto a Azerbaiyán y Armenia, se encuentra Bielorrusia, puede ser congelada”, añadió.

Por su parte, el jefe de la diplomacia bielorrusa, Makéi, advirtió que su país podría clausurar los programas de cooperación con el Consejo de Europa.

“Si las cosas continúan así, si el Consejo de Europa toma decisiones sobre los programas de cooperación sin coordinar con Bielorrusia, simplemente dejaremos de trabajar con esta organización”, dijo, en referencia a las sanciones impuestas contra de su país.

Tras las elecciones presidenciales del 9 de agosto, en las que fue declarado vencedor por amplio margen Lukashenko y fueron calificadas de fraudulentas por la oposición, la UE ha impuesto sanciones a Minsk en represalia por la violencia con que han sido reprimidas las manifestaciones antigubernamentales.Lavrov volvió a acusar a Occidente de incitar a las protestas en Rusia y Bielorrusia, y lanzar ultimátum contra los dos países.

“Sobre Rusia y Bielorrusia se ejercen presiones para cambiar nuestra línea (política), limitar el desarrollo de nuestros países. Los medios de prensa occidentales y personalidades políticas nos lanzan ultimátum, en exceso”, constató.

Según el ministro de Exteriores ruso, contra ambos países se “aplican tecnologías de organización de disturbios masivos, la oposición recibe apoyo financiero y de otra clase”.

Y es que, indicó Lavrov, Occidente “juega sin reglas” al respecto.

“Se imponen sanciones unilaterales sin presentar pruebas. Se suspende el trabajo de formatos de interacción creados a lo largo de muchos años”, denunció. EFE