China propaga su agresivo concepto “tianxia”: todo bajo el cielo debe ser leal a Beijing

El régimen considera que el diálogo empeora las cosas porque sus líderes más duros perciben el deseo de los demás de hablar como un signo de debilidad. Su ausencia de buena voluntad deja a Estados Unidos un último recurso: la disuasión

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China es agresiva y militante en este momento debido a la naturaleza de su régimen comunista, que rápidamente está conduciendo al país de regreso al gobierno de un solo hombre y al totalitarismo. Xi Jinping, el único hombre en el sistema de China, ahora está propagando el audaz concepto de “tianxia”, que significa “todo bajo el cielo” debe lealtad a Beijing.

En un artículo publicado online esta semana por el Instituto Gatestone, Gordon G. Chang, autor de “The Coming Collapse of China,” y miembro principal distinguido del Instituto y de su Consejo Asesor, vierte estos conceptos y describe como en los últimos años el comportamiento chino se ha tornado peligroso, traduciéndose en sus formulaciones políticas.

Chang señala que, desafortunadamente, hay algunos momentos en la historia en los que el diálogo empeora las cosas porque los líderes de línea dura perciben el deseo de los demás de hablar como un signo de debilidad.

Por otra parte, rebate la teoría de que hoy China se encuentre amenazada por algún país que la lleve a actuar de esta manera agresiva.

Ningún país amenaza hoy a China. China, de hecho, no ha enfrentado ninguna amenaza externa creíble a su unidad durante más de siete décadas” dijo Chang.

Delegados chinos votan durante la ceremonia de clausura del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) en el Gran Palacio del Pueblo (GHOP) en Pekín (China). EFE/ Wu Hong/Archivo
Delegados chinos votan durante la ceremonia de clausura del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) en el Gran Palacio del Pueblo (GHOP) en Pekín (China). EFE/ Wu Hong/Archivo

El Partido Comunista se concentra en la historia, y remite al llamado “Siglo de la Humillación”, utilizado por Xi Jinping en su discurso en conmemoración al Día Nacional en octubre pasado, porque contar la historia de esta manera se adapta a las necesidades del régimen chino inseguro de hoy.

El pasado turbulento de China, en resumen, es una excusa. Después de todo, señala Chang, “¿qué hay en la historia que justifique la agresión china actual contra India, Bután y Nepal, o sus designios contra Tayikistán, Filipinas y Malasia?”

“Además, ¿qué justificación hay para la declaración realizada por el Partido Comunista en mayo del año pasado de una ‘guerra popular’ contra Estados Unidos?”

El autor señala que muchas veces el dialogo empeora la situación y asume que los líderes chinos pueden llegar a un compromiso, lo que en este momento es una propuesta dudosa. Cita como ejemplo cuando Beijing tomó el territorio de Tayikistán y comprometió por última vez a un reclamo territorial en 2011. Sin embargo, ahora está tratando de reabrir el arreglo para tomar aún más territorio. Desde entonces, Beijing ha agregado nuevos reclamos al Mar de China Meridional y ha sentado las bases para otros reclamos adicionales, especialmente sobre la cadena insular Ryukyu de Japón.

La ausencia de buena voluntad china deja a Estados Unidos un último recurso: la disuasión.

FOTO DE ARCHIVO. Las banderas de China y Estados Unidos. REUTERS/Jason LeeFOTO DE ARCHIVO. Las banderas de China y Estados Unidos. REUTERS/Jason Lee

Según Chang, dado lo que podría estar sucediendo dentro de los círculos políticos del Partido Comunista, es posible que ahora no haya forma de evitar la guerra con un estado chino militante. Sin embargo, sea o no posible la paz, debe quedar en claro que el enfoque adoptado por todos los presidentes estadounidenses desde que el presidente Nixon viajara a China en 1972 ha contribuido a la agresividad china. La conciliación con Beijing ha llevado a la grave situación actual.

Destaca que Estados Unidos es mucho más fuerte que el régimen de China y tiene aliados. Mientras que Beijing solo cuenta con Corea del Norte. Además, Estados Unidos está tejiendo una formidable coalición, el “Quad“, con Australia, India y Japón, lo que le da a Washington la capacidad de continuar enfrentando a Beijing en diferentes áreas. Chang considera que si bien el estado chino no es rival para las naciones, tanto cercanas como lejanas, parece estar decidido a antagonizar.

Beijing en este momento está llevando a cabo una campaña de propaganda concertadapara promover sus puntos de vista lo más ampliamente posible. Chang resalta el concepto de que cuando tu enemigo quiere que hagas algo, casi siempre no es en tu interés.

Chang concluye diciendo que los países pueden elegir entre la confrontación y la disuasión. Pero no deben olvidar que la Segunda Guerra Mundial en Europa comenzó porque Gran Bretaña y Francia optaron por no enfrentarse al Tercer Reich. De haberlo hecho en 1936, durante el intento de remilitarización de Alemania, esto habría puesto fin a la amenaza militar alemana.